Los bonistas usan frases de Cristina y de Boudou para embargar a las AFJP

Son parte central de la prueba que presentaron ante el juez Griesa, en la Corte de Nueva York. Por: Mara Laudonia
Todo lo que diga podrá ser usado en su contra", dicen en las películas, y la frase le cabe perfecto a la historia del congelamiento de los fondos de las AFJP en Nueva York, dispuesta por el juez Thomas Griesa a pedido de los bonistas que no entraron al canje. En las pruebas que presentó la defensa contra la Argentina, a las que Clarín accedió en exclusiva, se incluyen desde documentos oficiales del Gobierno hasta frases de la presidenta Cristina Kirchner y del titular de la ANSeS, Amado Boudou. Todo para justificar que los 2.000 millones de dólares que se reclaman son, según los bonistas, embargables.

La negación pública que de entrada se sostuvo de no agregarle al proyecto de ley de reforma del sistema de jubilación un ítem que garantice la intangilibidad de los fondos -un pedido de la oposición-, llegó rápidamente a los despachos del abogado Barry Ostrager, un ex asistente de la Corte de Griesa, quien se valió de sus declaraciones del pasado 21 de octubre sobre la nacionalización de sistema privado de jubilaciones para captar la atención del juez neoyorquino, quien en tiempo récord -el mismo día de la presentación de pruebas, el 29 de octubre- congeló los fondos de las AFJP en EE.UU. Habrá que ver si la concesión del oficialismo efectuada ayer (fue uno de los pocos cambios a los que se accedió, ver página 4) en este sentido alcanza para torcer la decisión del juez.

El pedido del embargo forma parte del reclamo por unos 30.000 millones de dólares que subsisten, entre capital e intereses acumulados, de bonistas que no entraron al canje, y que siguen al acecho de fondos públicos.

Así las cosas, los representantes legales de la Argentina tendrán ahora que vérselas con Griesa el viernes 14, para contrarrestar las siguientes pruebas:

La declaración de la nacionalización de los fondos privados de la Presidenta y el envío del proyecto de ley al Congreso. En su discurso en la ANSeS el 21 de octubre, Cristina aludió varias veces a la "estatización" de los fondos de las AFJP: "Cuando las medidas estatistas las toma EE.UU. son simpáticas, aquí en cambio aparecen los nostálgicos", cita la defensa de los bonistas en un tramo del discurso que se presenta como un argumento en favor de la embargabilidad de los fondos.

Que el dinero que se traspasará al Estado no pasará a ser fungible en los recursos gubernamentales. En el formulario 18-k presentado ante la Comisión de Valores de EE.UU. -paso previo para efectuar el canje de deuda anunciado por Cristina en Nueva York- se expone que la Argentina presenta los ingresos por seguridad social como parte de sus ingresos en las cuentas públicas, y justifica con ellos parte del superávit primario. Y presenta además un organigrama donde ubica a la ANSeS como dependiente del Ejecutivo. De aquí puede inferirse que los abogados de la Argentina pudieron no ser advertidos de la nacionalización de las AFJP, lo que les hubiese permitido diluir en dicho texto los escritos sobre el tema.

Que las AFJP "de facto" están siendo controladas por la ANSeS, según denuncian. Aquí, se toma en cuenta el pedido del Gobierno de repatriar repentinamente capitales en poder de las AFJP y nuevamente se citan declaraciones de Boudou y de su nueva función como encargado de controlar dicha repatriación, que levanta la agencia Dow Jones.

Para lograr el congelamiento de las cuentas, los fondos Blue Angel y Aurelius, que reclaman un poco más de 500 millones de dólares, detectaron que las AFJP tienen mayormente custodiados los fondos por el Citi y el Standard Bank.

Habrá que ver si todo este material convence al juez de continuar con el proceso inmovilización de los fondos, luego de la audiencia. Del otro lado de la balanza, pesa que se trata de dinero de los jubilados, que aún están administrados por las AFJP.

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