Bonfatti enviará las pruebas por los 20 mil muertos que figuran en el padrón

El viernes, el ministro de Gobierno y Reforma del Estado dijo que había irregularidades en las listas de habilitados a votar. El juez Rodríguez puso en duda la denuncia. En tanto que el Director Electoral, Alejandro Tulio, admitió problemas en la actualización de datos.
A la carga por los padrones. Tras realizar un cruzamiento de datos, el ministro Bonfatti salió a advertir las supuestas irregularidades en el padrón nacional.

En la provincia de Santa Fe los muertos tienen una particularidad única: pueden votar y decidir quién será elegido para gobernar u obtener una banca en el mundo de los vivos. El fervor democrático de unos 20 mil fallecidos –según la cifra que calculó el ministro de Gobierno y Reforma del Estado, Antonio Bonfatti– se sustenta en las fallas e irregularidades que posee el padrón electoral nacional, cuya confección atraviesa en cada comicio una maraña burocrática en el que en vez de corregir se suman fallas endémicas. Aunque el director nacional electoral, Alejandro Tulio, prefirió hablar de "datos desactualizados y no irregularidades", admitió que se realizarán las correcciones necesarias en el padrón con los resultados del entrecruzamiento de información que hizo la Provincia.

Bonfatti se reunió el viernes a la tarde con el director nacional electoral, con quien acordó que la información sobre las supuestas "irregularidades" halladas en la nómina de ciudadanos habilitados para sufragar será enviada al juzgado federal con competencia electoral, a cargo de Reynaldo Rodríguez.

"Se acordó con el titular de la Dirección Nacional Electoral que el gobierno de Santa Fe, conjuntamente con la Secretaría Electoral Nacional, va a entregar una lista al juzgado federal proponiéndole y poniendo a su disposición los libros de actas donde figuran estas personas fallecidas que están habilitadas para votar", aseguró ayer el funcionario, quien consideró que "la idea es que la Justicia constate que estas irregularidades son reales y que puedan luego bajar del padrón electoral a estas personas".

El gobierno de Hermes Binner se mantiene firme en la posición de que existen posibles anomalías en la nómina electoral (que tiene carácter provisorio hasta el 29 de mayo) y que es necesario corregirlas antes de la elección del 28 de junio. Pero el viernes, el propio juez Rodríguez puso en duda las denuncias que hizo públicas esta semana el ministro de Gobierno.

"Los partidos están en campaña y corren por responsabilidad de sus referentes las manifestaciones que hicieron. Nosotros no podemos decir que haya 25 mil personas fallecidas en el padrón; que me traigan la información probatoria", aseguró el magistrado al diario El Litoral.

Rodríguez afirmó que en el análisis que hizo el fuero electoral no se concretaron bajas por fallecimiento en el padrón masculino y que en el caso del femenino (cuya revisión terminará la semana próxima) se eliminarían unas siete mil mujeres fallecidas.

A diferencia de Rodríguez, Tulio se mostró más permeable y no descartó que puedan existir personas muertas habilitadas para sufragar. Aunque evitó hablar de "irregularidades en el padrón", el funcionario nacional consideró –en diálogo con Crítica de Santa Fe– que "lo que puede haber pasado es que no se hayan actualizado debidamente los padrones, que hasta el 29 de mayo son provisorios, es decir, se pueden modificar".

El director nacional electoral explicó que "es posible que estas 20 mil personas muertas que aparecen en los padrones provisorios formen parte de las 302 mil novedades que se informaron en febrero pasado y que no fueron incluidas en el padrón".

Tulio detalló que en la provincia de Santa Fe se informan mensualmente unos 1.800 fallecimientos, muchos de los cuales no cumplen con los trámites completos y quedan a mitad de camino por lo que no se dan de baja finalmente en los padrones. "Sólo desde diciembre hasta abril hubo unas 8.000 bajas", enumeró.

El trámite que garantiza que un fallecido sea bajado del padrón puede tardar años, y muchas veces nunca puede ser terminado. El acta de defunción tiene que ir acompañada del Documento Nacional de Identidad o la huella dactilar del muerto, adjuntado al formulario número 24 y 25. Luego, las delegaciones del Renaper envían mensualmente (por saca) a la sede central en Buenos Aires. En teoría esos documentos deben ser destruidos un mes antes de cada elección, según marca el Código Nacional Electoral. Pero hasta que esto se produzca hay pasos que nunca se completan debidamente y estas personas quedan colgadas en el padrón.

redoblan la apuesta. Tras las dudas que planteó el juez federal, el gobierno redobló la apuesta y con el aval del director nacional electoral le llevará las pruebas a Rodríguez sobre las fallas del padrón. "Esta es la forma de decir: ‘Señores, acá tenemos la prueba de que estas 20 mil personas están fallecidas y la prueba fehaciente es que figuran en los libros de actas y están a disposición de la Justicia para ser constatados", advirtió Bonfatti.

En la administración de Hermes Binner consideran que estas irregularidades son fruto del estado de "desidia" en la que se encuentra el Registro Nacional de las Personas (ReNaPer), que depende del Ministerio del Interior de la Nación. Con los elementos que hasta ahora reunieron en la Provincia no hay indicios para asegurar que estas irregularidades responden a un plan orquestado para llevar adelante un posible fraude.

Las de este año son las primeras elecciones que enfrenta el Frente Progresista desde que llegó al poder en 2007, y quieren evitar que ante cualquier indicio el peronismo –que irá fracturado en dos frentes– salga a poner en duda la transparencia de los comicios. Por eso, ni bien tuvo la confirmación de estas irregularidades el ministro de Gobierno salió a plantear el tema ante la opinión pública.

En el gobierno provincial descubrieron estas anomalías después de realizar un entrecruzamiento informático entre el padrón electoral y el listado del Registro Nacional de las Personas.

La confección del padrón electoral es uno de los pasos más intrincados que existe actualmente en la serpenteante burocracia administrativa y judicial Argentina. Hasta que se llega al listado final de ciudadanos habilitados para votar el padrón tiene que sortear siete pasos. A pesar de que en teoría hay siete organismos diferentes, desde el Tribunal Electoral hasta el Ministerio del Interior, el padrón queda muchas veces desactualizado o contiene errores que se logran subsanar mucho tiempo después.

Con un simple entrecruzamiento de datos saltaron que más de 20 mil personas que están habilitadas para votar están fallecidas.

Por eso el viernes, el propio director nacional electoral, Alejandro Tulio, se comprometió a hablar con el juez Rodríguez para expresarle la decisión de implementar esta metodología para chequear si efectivamente, como se detectó en la provincia, existen estas irregularidades.

"Desde que estamos informatizando el Registro Civil se cargan los nacimientos y descesos y se informan a la Nación. De todas maneras, aún figuran 20 mil fallecidos en los registros nacionales y esto se debe a una desidia para no dar de baja a las personas muertas. Estamos hablando de un hecho que sucede desde hace muchos años", dijo Bonfatti.

Maraña burocrática. "Cuando alguien fallece, los familiares deben entregar a la provincia los documentos. Hay todo un protocolo y papeles que deben completarse. Ahora, si estos documentos vuelven a distribuirse, existe la probabilidad del fraude. Pero no tenemos datos de que eso suceda para hacer una denuncia concreta", expresó el funcionario.

En diálogo con Crítica de Santa Fe, el diputado socialista Raúl Lamberto consideró que "es imprescindible para el ejercicio democrático que el padrón, que es la base de datos de cada elección, sea transparente y no existan dudas". "Pedimos que se subsanen los errores y fallas que se detectaron. Si no lo pedimos ahora, cuando se publican los padrones, cuándo lo vamos a pedir", argumentó el legislador sobre los reproches de sectores de la oposición que advierte que el PS está haciendo un uso político con estas denuncias.

Dar de baja a un votante tiene un costo

Hasta el próximo 29 de abril los ciudadanos argentinos habilitados para votar podrán verificar si los datos que figuran en el padrón son correctos. El 29 de mayo, la Cámara nacional electoral publicará la nómina definitiva y ya no podrá haber correciones. Pero el trámite para modificar o dar de baja del padrón no es una tarea sencilla. Por ejemplo, si un ciudadano común quiere informar que un familiar está muerto pero sigue figurando en el padrón, esa persona tendrá que enviar una carta documento (que tiene un costo de unos 20 pesos) para intimar a que las autoridades nacionales bajen a esa persona del listado de ciudadanos habilitados para votar. Pero si estos cambios (no sólo de fallecimiento, sino un simple cambio de domicilio) no fueron presentados antes de diciembre de 2008 es posible que la actualización no sea correcta. Otro de los casos dudosos que fueron advertidos fue el de las personas que siguen figurando en el padrón y tienen entre 90 y 100 años. El juez federal Reynaldo Rodríguez explicó que a partir de una acordada de la Cámara Electoral Nacional, se solicitó a los juzgados de paz y de circuito que informen sobre estos casos. "Pero como estos juzgados no están informatizados y no pueden revisar los libros hoja por hoja, sabemos que los datos no llegarán a tiempo. Por eso, actuaremos de oficio y si estas personas mayores de 99 años no se presentan para verificar su situación en el padrón, directamente les daremos de baja. En esas condiciones tenemos a alrededor de 3.000 personas", dijo.

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