Una bomba en el comando de campaña del Kirchnerismo

Por Luis Majul.

La publicación de la primera encuesta en la que Francisco De Narváez le gana a Néstor Kirchner por un poco más de tres puntos cayó como una bomba atómica en el comité de campaña del ex presidente

En las próximas horas, voceros del kirchnerismo saldrán a decir que la encuestadora no es neutral y que la publicación del sondeo forma parte de la campaña "destituyente" del diario La Nación contra el gobierno democrático. Además, lanzarán con mucha fuerza y ningún disimulo una decena de maniobras destinadas a ensuciar a De Narváez, Felipe Solá, Gabriela Michetti y Mauricio Macri, en ese orden de intensidad.

La táctica K de mostrar encuestas en las que el candidato oficialista ganaba por una diferencia de más del diez por ciento se empezó a chocar con otra realidad: la sensación de que existe un ‘empate técnico’ cuyo final, a toda orquesta, se conocerá el mismo día de la elección.

La operación tenía su razón de ser: pretendía instalar la idea de que Kirchner ya ganó, para que intendentes del conurbano, y los empresarios, sindicalistas, medios y periodistas que siempre juegan a ganador se pusieran del lado del Frente para la Victoria (FPV) en los últimos días, y así terminaran de inclinar el peso hacia su boleta.

Mala noticia

La nueva noticia del supuesto ajustado triunfo de De Narváez también le está poniendo un límite al juego del PJ disidente. Dijo un hombre muy cercano a Jaime Durán Barba, el hombre que trabaja para esta fuerza política: "Nosotros hubiéramos preferido que la encuesta se publicara más adelante".

-¿Por qué?, se le preguntó.

-Porque ahora Kirchner tendrá un margen de veinte días y recursos ilimitados para hacernos la vida imposible- respondió.

Los números de Durán Barba son, todavía, inestables. Le dan al peronismo disidente una ventaja de dos puntos en toda la provincia. Pero la cifra se da vuelta cuando se mide el día siguiente. El analista considera que en una competencia tan reñida, la publicación de los sondeos pueden influir para bien o para mal, de acuerdo a como se manipulen. Él siempre prefiere hacer público que PRO está más debajo de lo que realmente está, para neutralizar la reacción de los contrincantes.

"Pasó con Macri en la primera vuelta como candidato a jefe de Gobierno de la Ciudad: todo el país decía que tenía muchos menos votos de los que sacó. Está pasando con Gabriela: muchos estudios la muestran estancada pero va a terminar logrando el 40 por ciento de los votos. Y debería pasar con Francisco, porque su intención de voto no baja y la de Kirchner parece haber llegado a su techo. Lástima que la encuesta de Poliarquía le hará subir la guardia y pegar más golpes bajos antes de tiempo", explicó el técnico cercano al equipo de Durán.

Los que estudian respuestas cualitativas para saber dónde poner el acento en la campaña ya no tienen dudas: se vota a favor o en contra de Kirchner; a favor o en contra del modelo; se elige entre lo ya conocido y lo nuevo por conocer.

En este marco, la polarización entre el ex presidente y el empresario es cada vez mayor, en detrimento de la candidata Margarita Stolbizer. Y se supone que se ampliará, a medida que se acerque la fecha de la elección.

Todos los encuestadores, a esta altura, saben:

* Que un 60 por ciento jamás votará al Frente para la Victoria, por hartazgo, por decepción, porque manejó de manera desastrosa el conflicto del campo o porque no quiere todos los días un conflicto.

* Que todavía hay un 20 por ciento de indecisos que podrían votar a cualquiera.

La tarea que está haciendo el Acuerdo Cívico y Social es convencer que votar a Kirchner o a De Narváez es optar por más de lo mismo.

El trabajo del Gobierno es otro: inducir a quienes están a punto de elegir a De Narváez como la alternativa para el cambio y lograr que no lo hagan. Esta es la razón que explica la campaña sucia para vincularlo con la efedrina, ponerle un candidato trucho con el mismo apellido y hacer creer que el candidato de Unión-PRO hizo fuerza a favor del seleccionado de Colombia.

El desafío del peronismo disidente es convencer a los indecisos sobre la capacidad de encabezar un proyecto en lugar del kirchernismo, con la misma vocación de poder pero con menos crispación y nada de locura.

En las últimas dos semanas, los votantes todavía indefinidos estarán mas atentos a estas cuestiones que a la performance de los candidatos en Gran Cuñado.

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