"No sé si es boludo o no".

SELECCION / DIEGO ARMANDO MARADONA: Diego castigó a Humbertito y bancó a los suyos. No le gustó que Bilardo no haya ido a la reunión en Ezeiza.
Cuando lo provocan, cuando desenfunda, Maradona se transforma en Maradona. No en éste, el de hoy, el DT de la Selección, predispuesto con la prensa y formal en los modos, sino en el de antes, el que dispara sin medir, sin filtro. Pasó en la previa a su debut oficial contra Venezuela, cuando lo consultaron sobre una crítica de Pelé: "Qué habla de ejemplo si debutó con un pibe", tiró en cadena internacional. Y volvió a pasar ayer, con otra talla de rival, aunque más importante en esta convulsionada vida interna del seleccionado: Humbertito Grondona, el hijo del presidente, el hombre más cercano a Bilardo, el mismo que lo cuestionó tras el 1-6 en Bolivia. "Con él no hablo. No tengo relación... No sé si es boludo o no", lo sacudió al salir del predio de Ezeiza.

Allí estuvo Diego durante toda la tarde con su cuerpo técnico, en la primera reunión post "catástrofe", como definió la derrota en La Paz. Allí estuvo con Mancuso, Lemme, el Profe Signorini y hasta con el médico, Donato Villani. Pero sin Bilardo. Sí, justo el hombre que, según Humbertito, Maradona debía escuchar más, sugestivamente no fue a esa cita de reencuentro. Por eso, la ausencia del Narigón alimentó enseguida esos rumores de mala convivencia con el Diez. Hasta que el propio técnico, tras activar una bomba, buscó desactivar la otra. "Con Bilardo seguimos hablando igual. No vino a esta reunión, pero lo espero mañana (hoy). Si quiere, va a seguir a mi lado. Yo no tengo problemas. Y si él está enojado conmigo, me lo tiene que decir a mí", expresó.

Por un lado, entonces, las palabras. "Ni loco pensé en renunciar. Con Diego no estoy enojado. Cuando le hablo, me escucha", le dijo Bilardo a Olé el viernes. "Carlos tiene un rol que lo sabe él. Y que es hablar conmigo. No sé por qué tengo que hablar de eso. Acá se preguntan cosas cuando se pierde. Nadie nos vino a decir nada después de ganarle a Venezuela", dijo Maradona ayer. Y hasta se mostró firme para bancar a la gente que lo rodea en la Selección, incluido el Doc: "De acá no se va a ir nadie ni va a venir nadie. Ustedes saben que quería a Ruggeri, y Carlos y Julio me dijeron que no era posible".

Pero por otro lado, claro, están los disparadores internos. De hecho, fuera del audio oficial se supo que a Diego no le gustó nada el faltazo de Bilardo. Piensa que si quiere tener más participación, debió aparecer en esta charla de análisis. Maradona está dispuesto a dialogar con el Narigón y a darle mayor lugar en lo futbolístico, pero sigue sin entender algunas actitudes del Doctor. Por eso, espera verlo hoy. Esta tarde, en Ezeiza, no habrá reunión programada sino un nuevo encuentro de trabajo, ya con la mente en lo que se viene, y por eso el secretario de selecciones no debería ausentarse. A menos que la relación esté en crisis terminal...

Y en el medio, Humbertito, a quien el técnico de la Selección no atacó como hijo del presidente (al contrario, elogió a Grondona: "Me respaldó, me llamó, fue a mi casa, un fenómeno", dijo de Don Julio), sino por el tono de las críticas como ladero del Narigón. En fin, el círculo siempre cierra hacia el mismo lado. ¿Qué pasará si hoy otra vez no hay reencuentro?

El DT estuvo reunido ayer con su cuerpo técnico.

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