Bolsillos alicaídos y oportunismo

Un viaje en remis puede significar para cualquier capitalino la pérdida "ineludible" de sus pocos centavos. Las monedas también representan para los choferes un bien preciado que es necesario resguardar al máximo posible.
"No se puede creer que un pasajero tenga que entregar 25 o 50 centavos de más, sólo porque el chofer tiene que redondear la tarifa. Caso similar sucede con las mentadas máquinas expendedoras de boletos que comen el dinero a los usuarios y nadie se hace cargo", manifestó hace algunas semanas el titular de la Asociación de Usuarios y Consumidores, Nelson Veas Oyarzo.

El alicaído bolsillo del correntino promedio debe afrontar este mes varios incrementos a la hora de utilizar servicios de transporte. Por un lado, tomar un remis tanto para moverse dentro de la ciudad, como para cruzarse a la vecina ciudad de Resistencia, cuesta más caro. Empresas que brindan el servicio interprovincial ya unificaron la tarifa en 4 pesos, y las urbanas elevarán precios desde el 10.

El primer paso lo dieron las tres empresas que brindan el servicio de remises que unen Corrientes con la capital chaqueña. Hace un mes, una de las firmas del rubro comenzó a aplicar una suba de la tarifa única que pasó de 3,50 a 4 pesos.

En tanto, el resto decidió esperar y hace dos semanas cristalizó un aumento que afecta principalmente a los estudiantes universitarios y trabajadores que requieren de un regular movimiento entre ambas ciudades, y eligen esta modalidad de transporte en lugar del colectivo en especial por la celeridad que ofrece.

LA SANCIÓN COMO SALIDA

La escasez inédita de monedas que afecta al transporte y al comercio tiene nuevos responsables. En sólo dos meses, entre mediados de septiembre y de noviembre, los bancos acapararon 20 millones de piezas de distintos valores sin entregarlas al público.

Según un relevamiento de la Defensoría de Usuarios a nivel nacional, pasaron de tener 86 millones de unidades en sus cajas y tesoros a guardar la friolera de 106 millones, casi la cuarta parte de lo que se acuñará en todo el año. Por la crisis y el ajuste del sector a nivel mundial, buscan ahorrarse el costo de contarlas y transportarlas entre sucursales, aunque sea su obligación. Los que más acumularon sin repartir durante ese período fueron el Nación, el Patagonia, el Supervielle, el Standard Bank, el Banco Francés, el Santander Río y el Credicoop.

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