La Bolsa perdió la mitad de su valor y la plaza quedó seca de volumen

Casi sin expectativas para la primera parte de 2009, en la city ya piensan cómo hacer para llegar a julio sin más daños. Será difícil repetir resultados tan desastrosos como los de este año. Pero nadie se asoma al optimismo
¿Adiós al dólar? Si el pesimismo y el vacío de expectativas cotizaran en bolsa, casi se podría decir que serían apuestas seguras para 2009. En rigor, si no se tratara de pasivos que pesan –y mucho– en el ánimus-dinerarius de los inversores, y sí, en cambio, habláramos de un activo, los portfolio managers (los pocos que quedan) bien podrían recomendar una cartera de inversión que comprendería 40% de pesimismo, 40% de vacío expectativas y un 20% restante para la probabilística camorrera que prevé la ley de Murphy donde lo que sale mal siempre puede salir peor.

Porque un cambio de almanaque no implica nada. Parece que eso de un 2009 que “arranca de cero” está muy bien para la dieta pos-vitel thoné, pero nada más. En la city piensan quedarse con la agenda del año vencido.

“Al 2009 habría que dividirlo en dos partes, el primer semestre que seguramente va a traer balances muy malos de las empresas donde se verá reflejado la recesión económica, y un segundo semestre con alguna recuperación”, dijo Luis Álvarez, ex director del Merval y titular de la casa de bolsa homónima.

Como él, casi la totalidad de los consultados propone una mirada partida. Sin embargo, es el pájaro agorero del pesimismo lo que sobrevuela la escena.

“Creo que el mercado va a seguir con muy pocos negocios y concentrado en pocos activos”, dijo Jorge Alberti, titular de El Accionista.com. “La crisis seguirá gravitando fuerte en la evolución de los mercados y a nivel local la situación financiera de la Argentina no regala optimismo”, agregó el analista.

En el saldo –y antes de hacer un poco de historia– el Merval cierra el 2008 como una de las bolsas que más retrocedió, con una caída del 49% en lo que va del año, con el agravante de que muestra una evolución del 0,4% en dólares para 2007. Para el volumen de negocios también hubo tiempos mejores. Con un promedio que acaricia los $ 40 millones, la concentración es tal, que según los números del Instituto Argentino del Mercado de Capitales (IAMC) en noviembre, Tenaris contó por el 51,45% de los negocios en acciones.

A no ilusionarse. En el inconsistente terreno de la historia reciente que conforman los últimos meses, todo aparece cruzado por la fórmula “inflación-conflicto con el campo-crisis internacional-salida de AFJP”.

Para aquellos que se ganan la vida haciendo negocios en los mercados y para aquellos que invierten en activos que cotizan en bolsa, el núcleo duro de este “cuarteto inflación-crisis-campo-AFJP” todavía tiene mucho para dar en 2009.

“A comienzos de año hablábamos del desacople que podía existir entre los mercados centrales (que iban a sufrir la crisis) y los emergentes. Y sin embargo nos dimos cuenta que los emergentes y el argentino sufrieron casi el mismo castigo en sus precios”, dijo Emilio Dojas, de Invertior On Line. “El año no ahorró disgustos, y los argentinos estuvimos pendientes del dólar, tasas y salida de depósitos porque ese es el indicador de riesgo que nos sirvió”, agregó.

Tan (o más) importante como el seguimiento de los números de las compañías, es decir, de los fundamentales, es el oportunismo para comprar y vender papeles en la plaza bursátil.

Álvarez regala un dato a tener en cuenta: “así como los mercados se adelantaron a descontar la recesión y todavía no la hemos visto en los balances de las empresas, así se van a adelantar para reflejar la recuperación económica”. A estar atentos, pues.

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