La Bolsa española se desplomó tras un duro diagnóstico del FMI

La caída de 5,94% fue la peor desde que estalló el desastre financiero global. El director del FMI, Strauss Khan, dijo que "la crisis es muy fuerte" y que no es diferente a lo que pasó en EE.UU. Pidió a los españoles "un esfuerzo considerable".
España se convirtió ayer en el centro del castigo de los inversores y la desconfianza de los mercados e instituciones internacionales y se produjo una situación de pánico que hizo retroceder el índice Ibex 35, que promedia los principales valores, a una caída del 5,94 por ciento. Se trata de una pérdida que no se registraba desde noviembre de 2004, en uno de los peores momentos de la crisis que está devastando a la economía española. También se produjo una caída en la diferencia entre la rentabilidad del bono español y el alemán cercana a los cien puntos básicos.

El desbarajuste llegó después de una serie de datos muy negativos del Fondo Monetario Internacional, hace unos días, con muy malos presagios sobre la desocupación, que duplica el promedio europeo y evidencia que España será, entre las grandes economías, la última en salir de la recesión. Los datos oficiales sobre desempleo, más de 4.300.000 personas, cayeron muy mal en los mercados.

Esos datos se combinaron con un duro mensaje ayer del director gerente del Fondo, Dominique Strauss Khan, quien dijo que "la crisis en España es muy fuerte, con una situación inmobiliaria no muy diferente a lo que sucedió en EE.UU." Y remató severo recomendando que "los españoles necesitan hacer un esfuerzo considerable".

Este clima propició que la Bolsa española retrocediera el miércoles un 2,27%, más del doble que los principales mercados europeos. El gobierno había anunciado, además, que preveía una deuda pública equivalente al 74,3% del PBI, el nivel más alto en la historia española, que duplica el de 2007.

En la catarata de noticias nefastas también llegó puntualmente la pesada factura política que está pagando el gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero. Una encuesta del CIS, la más prestigiosa, reveló que el Partido Popular se pone en ventaja sobre los socialistas por 3,8% puntos (40% a 36,2%) y que una cifra record de españoles, el 72%, opina que la coyuntura económica es mala.

Quizás lo que más influyó en el clima negativo fueron las declaraciones del Comisario Europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, el socialista español, Joaquín Almunia, equiparando las economías de España, Portugal y Grecia como la de países en que "observamos una pérdida constante de competitividad desde su incorporación a la zona del euro".

Con este panorama bastante desolador, después de Dubai y, sobre todo de Grecia, España se convirtió en el mal ejemplo que los inversores se apresuraron a castigar mientras se repetían las predicciones de mal agüero del FMI y del Banco Central Europeo clamando contra los desequilibrios fiscales.

Por eso nadie pareció sorprenderse cuando se abrió la rueda y comenzó un derrumbe que arrastró a los más valiosos papeles del selectivo Ibex 35. Como ya parece inevitable, la construcción encabezó el pelotón del desplome con Ferrovial en caída libre del -11,35%, y en el sector financiero el Banco de Santander presentó excelentes resultados pero se precipitó en una caída del -9,40.

La estrella de las finanzas españolas, Emilio Botín, salió a echarle un cable al gobierno apoyando las medidas sobre pensiones y el plan de austeridad para ahorrar 50.000 millones de euros en cuatro años para intentar reducir el déficit fiscal al 3% que exige la Unión Europea y nadie cumple, España la primera. Los especialistas estuvieron de acuerdo en que los inversores evitarán apostar por las empresas españolas: temen muy seriamente que la crisis, que se anuncia con certeza en Grecia y Portugal, arrastre sin remedio a los españoles. Los déficits y la deuda pública son tan elevados en Grecia que la Comisión Europea decidió el miércoles colocar al país bajo tutela para que cumpla con un duro plan de recorte presupuestario.

"Si Grecia es un problema para la zona euro, España podría ser un desastre, porque es la cuarta economía", subrayó el economista estadounidense Nouriel Roubini, quien anticipó la llegada de la crisis global. Roubini ha advertido varias veces en las últimas semanas que los problemas de la economía española plantean peligros para la eurozona que deben ser considerados casi con alarma.

"Está todo el mundo hablando mal de España, algo que se ha acrecentado en los últimos días y por tanto, los grandes inversores institucionales están saliendo de España y comprando en otras zonas como Francia y Alemania", explica Rafael Romero, de Unicorp Patrimonio. Natalia Aguirre, de Renta 4, sostiene que tanto España como Portugal tienen que convencer con sus planes de austeridad para que los inversores recuperen la confianza.

A los principales problemas de la economía española se une el elevado peso que tiene en la Bolsa el sector financiero, el más dañado en las últimas sesiones. El sectorial bancario del Stoxx 600 es el más penalizado y el peso que tienen los bancos en el Ibex no lo tienen en ningún otro país. El sector financiero supone un 40% el índice mientras que en el Euro Stoxx sólo se trata de un 20%.

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