Los bolivianos en Argentina se preparan para votar el domingo

Por primera vez votará la diáspora. Y la mayoría vive en nuestro país. Evo busca su reelección.
"Antes no había vida". Remedios Huanca Vázquez dice que por eso se vino al barrio de Liniers y que por eso votará a Evo Morales, "al Evito", el próximo domingo. Ella junto a otros 169.096 bolivianos serán los primeros en la historia de ese país que votarán en el exterior y más de la mitad de ellos lo hará desde la Argentina.

Remedios Huanca Vázquez tiene 40 años y hace tres años dejó la ciudad de La Paz, adonde espera volver pronto. Allá quedaron sus hijos y por eso vota a Morales. "Es de los nuestros. Es pobre igual que nosotros. El ha mejorado nuestra vida, quisiera que siga, así nos ayuda a poner un taller de ropa en Bolivia para poder exportar".

El voto de Remedios -según las encuestas- será parte de la mayoría. Los últimos sondeos indican que Evo Morales, el primer presidente de origen indígena de América latina, será reelecto por cinco años más.

Esta mañana, Remedios Huanca Vázquez se levantó a las 2 de la mañana para ir a comprar la carne del chicharrón que desde las 6 vende por "seis pesitos" sobre la calle Ibarrola, en el barrio porteño que más se parece a Bolivia.

Por esas calles, desde el 1° de agosto se ubicaron algunos de los puestos de registro que el gobierno de Evo Morales instaló en Argentina, Perú, Estados Unidos y España, los únicos cuatro países donde se votará fuera de Bolivia.

El proceso de empadronamiento duró hasta el 15 de octubre. En Argentina se estima que la comunidad boliviana ronda el millón de personas, pero sólo se registró un número limitado: 89.953 ciudadanos habilitados para votar y representa el 53.19% del padrón en el exterior.

El cupo se estableció porque está será también la primera vez que se utilizará un padrón biométrico. Un registro de cada votante a través de su foto, su huella dactilar y la firma. El sistema costó unos 35 millones de dólares y en su debut empadronó a casi cinco millones de votantes.

El nuevo padrón es la base de datos más grande utilizada en una elección en Bolivia: supera en un 25 por ciento a los habilitados con respecto a la última elección.

En un ala del enorme subsuelo del viejo edificio de la Cámara Electoral argentina el movimiento sigue después del horario de oficina. "¿Se podrá usar el estadio?", pregunta alguien mientras otro organiza los horarios de una capacitación masiva para autoridades de mesa en un salón de Rivadavia al 10.000.

"El próximo domingo en la ciudad de Buenos Aires se habilitarán 340 mesas; en Mendoza, 25 y en Jujuy, 21. Esos son los tres puntos donde se votará en la Argentina. En total, tenemos casi 500 jurados, que son quienes llevan adelante la elección.

También habrá fiscales de las organizaciones políticas", explica a Clarín Antonio Costas Sitic, presidente de la Corte Nacional Electoral de la República de Bolivia.

El funcionario viajó a Buenos Aires para terminar de cerrar convenios con la Dirección Nacional Electoral y la Cámara Nacional Electoral. "Nos apoyarán con la seguridad, la organización y la difusión", cuenta uno de los hombres que está dando más explicaciones en estos días en Bolivia.

Sucede que el recambio de padrón no fue sencillo. En estas horas se está terminando la depuración definitiva, algo que provocó críticas y suspicacias.

Roxana Salazar hace 15 años que vive en la Argentina, tiene tres hijos y trabaja en una verdulería, aunque está sin ir porque el viernes la asaltaron y le lastimaron la muñeca. Cuenta que cuando llegaron los del gobierno para registrar a la gente estuvo un par de horas bajo una lluvia de esas finitas de primavera porteña para empadronarse. Pero no pudo.

"No nos dijeron que teníamos que tener el documento vigente y mucha gente esperó inútilmente", protesta mientras mira cómo juega con su abuela su hijita Ariadna.

"Esta vez para votar en el extranjero sólo se registró a quienes tenían pasaporte o cédula de identidad vigente -reconoce Costas Sitic a Clarín. Lo que pretendemos en el futuro es que existan centros de registro permanente ya que vamos a crear una credencial electoral".

El sistema que se aplicará en Argentina también se inaugurará en Bolivia. Los padrones están formados por fichas de cada votante donde aparece su foto y espacios para poner el pulgar y la firma. Lo que se pretende es asegurar la identidad del votante.

La boleta es una sola y ahí se debe marcar al candidato elegido para presidente y vice, así como a los miembros de la Asamblea Legislativa Plurinacional, nombre que adoptará el Congreso bicameral boliviano en el 2010 y que renueva sus 166 bancas. Además, en las regiones de La Paz, Oruro, Cochabamba, Potosí, Chuquisaca y Gran Chaco, y una decena de municipios indígenas, decidirán sobre su estatus autonómico.

Pero en Buenos Aires, Jujuy y Mendoza sólo se votarán los cargos electivos. "Yo no voy a votar", aclara Susana Achá, de 26 años y una sonrisa enorme que brilla más por unas estrellitas de oro que tiene pegadas en sus dientes.

La mujer trabaja en una casa de "salteñas" -las empanadas bolivianas de una masa de harina, manteca y huevo tan compacta que no se humecede por el relleno de guiso que alberga- y que tiene una foto de Evo Morales con la banda presidencial.

Mientras reparte cucharitas para comer las "salteñas", Susana Achá insiste en que no está de acuerdo con que voten los bolivianos que están en el exterior.

"Yo no sé cuál es la realidad de mi país porque no estoy viviendo ahí. "¿Y si le doy un voto a un presidente malo?", pregunta. "Puedo así perjudicar a mis paisanos", responde mientras niega con la cabeza y sonríe enorme. Con estrellas de oro.

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