Bolivia revela contrabando de hojas de coca prensadas a la República Argentina

A los ocho meses de autorizado el uso de prensas en las localidades fronterizas de Yacuiba, Bermejo y Villazón para la venta de coca a extranjeros, el Gobierno boliviano, por intermedio del viceministro de Defensa Social, Felipe Cáceres, reconoció la existencia de contrabando de esas hojas a la Argentina. En Argentina Los pobladores del NOA son los que más consumen la coca boliviana que proviene de plantaciones de las Yungas del vecino país.
"¿Cómo entra la hoja de coca del lado boliviano al lado argentino? Vía contrabando, eso es claro", declaró el funcionario del gobierno boliviano, según el diario paceño La Prensa, en su edición digital de ayer.

Consultado sobre la cantidad de coca que ingresa en Argentina, el viceministro Cáceres dijo que es imposible tener ese dato porque en la actualidad la coca no es de exportación.

Este contrabando, dijo Cáceres, es producto del "vacío legal" existente en las normas argentinas y bolivianas (Ley 1008) que regulan el comercio de la hoja de coca. En su criterio, deberían ser las cancillerías de ambos países las que logren un acuerdo para que se permita el comercio de las hojas de esa planta al país vecino.

Al respecto, La Prensa intentó contactar por teléfono con algún representante de la Embajada de Argentina en el país para conocer su criterio sobre este asunto, sin embargo no hubo respuesta.

En las poblaciones fronterizas de Yacuiba, Bermejo y Villazón, la demanda proviene de las provincias argentinas de Jujuy, Salta y Tucumán.

Según el viceministro Cáceres, el acullico en estas poblaciones argentinas en muchos casos es mayor que en Bolivia.

Sin embargo, la Convención Única de Estupefacientes de Viena, firmada en 1961, prohíbe la exportación de coca a países que no autorizaron al 1 de enero de ese mismo año el acullico.

En su edición del jueves 8 de octubre, La Prensa dio a conocer la autorización del Gobierno para la venta de coca prensada en la frontera.

El documento señala: "Se establece el uso de prensas en los lugares fronterizos, como Villazón, Yacuiba y Bermejo, debido a que se comercializa con los países circundantes y se requiere esa modalidad para el transporte y consumo de los habitantes de los países vecinos".

Cáceres sostuvo que este tema "se está utilizando con mala intención", pero reconoció que existe un reglamento sobre el comercio de la hoja de coca que se aplica en todo el territorio nacional y recordó que los cupos destinados a la venta son de diez taques para los productores de La Paz y cinco para los del departamento de Cochabamba.

El taque, que consta de 50 libras, es la unidad de venta en el mercado de Villa Fátima, en La Paz, en tanto que en Sacaba la medida mínima es el "paquete" de 100 libras.

Por este hecho, los productores de coca de los Yungas se sienten discriminados en virtud del trato preferencial que se da a los productores del trópico cochabambino.

El secretario permanente de la Asociación Departamental de Productores de Hoja de Coca de La Paz (Adepcoca), Claudio Manríquez, expresó su preocupación por las medidas que en su criterio no están respetando la zona tradicional del cultivo de coca, como son los Yungas de La Paz, y que, por el contrario, se está privilegiando la comercialización de la coca del Chapare a pesar de que la yungueña es la más cotizada.

Erradicación

Cáceres también informó que en un acto al que asistieron el presidente del Estado, Evo Morales, y el ministro de Gobierno, Alfredo Rada, se dio a conocer que hasta ayer se habían erradicado 5.073 hectáreas de cocales en todo el territorio nacional y se espera sobrepasar las 6.000 hectáreas para fin de año.

El comandante de la Fuerza de Tarea Conjunta, teniente coronel Carlos Ruth, fue el encargado de proporcionar dicho informe y destacar la voluntad de diálogo lograda con la dirigencia sindical mediante el control social para alcanzar los objetivos que el Gobierno se ha propuesto en materia de erradicación de plantaciones ilegales de coca.

Cocaleros de Yungas denuncian discriminación

El secretario permanente de la Asociación Departamental de Productores de Hoja de Coca de La Paz (Adepcoca), Claudio Manríquez, afirmó que en la actualidad los productores de coca del Chapare tienen el aval del Gobierno para la comercialización de este arbusto y eso se expresa en la cantidad permitida como límite para la venta a los comerciantes minoristas, que es de un bulto para los de La Paz y de tres para los de Cochabamba.

"Somos discriminados por la aplicación de estas políticas", afirmó el dirigente.

Por su parte, el productor de coca en los Yungas René Villegas dijo que se siente perjudicado por esa medida del Gobierno porque cree que lo único que se hace es privilegiar la venta de coca del Chapare en otros mercados.

"La zona tradicional de la producción de coca es los Yungas, y el Gobierno no tiene cómo erradicar los cocales en los Yungas, eso defendemos y queremos que se respete", sostuvo.

Sin embargo, sostuvo que lograr que la coca paceña entre en territorio argentino sería una buena medida para de esa manera también mejorar los ingresos de los productores.

Por su parte, el senador Lino Villca afirmó que esta política discriminatoria es delicada. "Siempre los Yungas y el trópico de Cochabamba han recibido un tratamiento diferente, a pesar de que la coca yungueña tiene realmente un contenido de identidad cultural y la hoja del chapare es ilegal, según la Ley 1008". En su criterio, la propuesta del Gobierno de autorizar 20.000 hectáreas de cocales tiende a legalizar la producción del Chapare.

"Ni los anteriores gobiernos ni el actual entraron a los Yungas para erradicar, porque no hubo motivo. El narcotráfico está en Cochabamba y en Santa Cruz. En los Yungas no se encontró cocaína".

En la actualidad, Adepcoca aglutina a unos 33.000 cocaleros de Nor Yungas, Sud Yungas e Inquisivi.

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