Bolivia remueve su pasado

La ministra de Justicia, Celima Torrico, anunció que participará de la búsqueda el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) y que ya se identificaron diecinueve sitios para la búsqueda. Pero los familiares siguen en huelga de hambre.
La ministra de Justicia, Celima Torrico, anunció ayer que el mes próximo comenzarán las excavaciones en Teoponte, departamento de La Paz, donde 58 integrantes del Ejército de Liberación Nacional (ELN) fueron asesinados en 1970 por las fuerzas armadas. La ministra informó que ya se identificaron 19 sitios para iniciar la búsqueda.

Hasta hoy se sabía poco y nada del destino que tuvieron esos cadáveres y el de otros 170 desaparecidos durante las dictaduras que mandaron hasta los ’80. Pero el anuncio de la ministra no satisfizo para nada a las tres mujeres que motorizaron el reclamo.

Martha Montiel, la hija de Tirso Montiel, uno de los asesinados en Teoponte, había entrado en huelga de hambre el cinco de mayo pasado para que los militares digan dónde están los restos de su padre Tirso, muerto en Teoponte, y dónde están los demás desaparecidos. Junto a ella, Olga Flores y Hortensia de Flores no comen desde hace 25 días a la espera de una respuesta tangible del Estado boliviano. Olga Flores exige saber dónde está su hermano Carlos Flores, desaparecido durante la dictadura de Luis García Meza. Hortensia de Flores pide por su marido, Rodolfo Flores Sanmillán, secuestrado por la dictadura de René Barrientos en 1968 y enviado a Paraguay como parte del Plan Cóndor.

Ayer, las mujeres anunciaron que siguen de huelga porque consideran que el gobierno nacional "miente". Aseguran que el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), que participará de la búsqueda, vendrá recién en julio no para trabajar, sino para dialogar sobre este tema con el gobierno.

Montiel, periodista chileno, fue uno de los 67 guerrilleros que continuaron la campaña de Ernesto "Che" Guevara fracasada en 1967. Tuvieron peor suerte que el grupo dirigido por el cubano-argentino: en sólo cien días, entre mil militares bolivianos eliminaron a 58 rebeldes, contra cuatro bajas propias. Venían ejercitados del combate contra los insurgentes del ’67 en el sur del país, también iban acompañados de militares de EE.UU. y usaban su armamento. Además, continuaba en vigor el pacto militar-campesino, por lo que los insurgentes eran rechazados y denunciados en la mayoría de las poblaciones rurales.

El ELN evaluaba que un foco revolucionario, a 300 kilómetros de la ciudad de La Paz, podría captar la adhesión de las masas explotadas, pero la oportuna intervención de las fuerzas armadas los aisló en lo profundo de la selva hasta matarlos de hambre, cuando no lo hacían con tiros. Los revolucionarios contaban con un brazo urbano que actuaría en coordinación con la guerrilla rural, pero los de Teoponte perdieron velozmente su equipo de comunicación y quedaron desconectados.

Los guerrilleros de Teoponte eran mayormente bolivianos. También había chilenos, argentinos, un brasileño, un colombiano y un español-estadounidense. Un argentino era Ricardo Puente ("Diego" su nombre de guerra), que participó de los atentados a 16 supermercados de Mini Max organizado en 1969 por las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR). Puente estuvo entre las decenas de desertores del ELN. Uno de los motivos que generó más abandonos en la guerrilla fue la llegada al poder en 1969 del general izquierdista Alfredo Ovando Candia mediante un golpe de Estado. Su gobierno contaba con apoyo popular porque había nacionalizado la petrolera norteamericana Gulf Oil y había detenido la represión a las organizaciones políticas y sindicales.

Uno de los pocos sobrevivientes de la guerrilla fue Osvaldo "Chato" Peredo, su comandante, hermano menor de Coco e Inti Peredo. Inti, que había fundado el ELN junto a Guevara en Ñancahuazú, fue asesinado por las fuerzas armadas en 1969. Actualmente, el sobreviviente de los Peredo es concejal del Movimiento Al Socialismo (MAS) en la ciudad de Santa Cruz. En 1970 habría ordenado la ejecución de dos guerrilleros, uno boliviano y otro chileno, porque habían robado una lata de sardinas, según el investigador Gustavo Rodríguez Ostria.

La Asociación de Familiares de Desaparecidos y Mártires por la Liberación Nacional (Asofamd) señaló al gobierno 18 sitios de Teoponte donde estarían enterrados guerrilleros. "No son desaparecidos. Son caídos en combate. Si hubiéramos tenido posibilidades económicas, empezábamos las excavaciones 30 años atrás porque sabemos dónde buscar. Recién ahora tenemos acceso a la cooperación internacional para financiarlas", dijo a Página/12 Delia Cortez, presidenta de Asofamd.

"Es una nueva treta del gobierno. Nos dijeron que comenzarán las excavaciones en junio, pero nos comunicamos con la directora del EAAF y nos aseguró que vendrían después de julio para iniciar las negociaciones con el gobierno. No hay fecha para el inicio de la búsqueda, el gobierno nos ha mentido nuevamente. Juega con nuestra salud mental, es una tortura psicológica lo que vivimos. Hasta ahora tenemos cuatro promesas del gobierno para ir a Teoponte y nunca ha cumplido", dijo a este diario la hija de Montiel.

Para las tres mujeres que están en huelga de hambre desde hace casi un mes, la protesta sigue.

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