Bolivarianos unidos por la devaluación

El presidente de Venezuela amenazó con expropiar a "los dueños de negocios que saquean al pueblo y abusan de los precios" de los productos importados. La nueva cotización oficial del dólar entrará en vigor hoy con un sistema de cambio dual.
En uno de los habituales ejercicios retóricos que recuerdan sus épocas de militar activo, Hugo Chávez arengó a sus subordinados para que defiendan las nuevas medidas económicas bolivarianas que entrarán en vigor hoy. La primera entre ellas es la devualuación de la moneda nacional, luego de cinco años de estabilidad en la paridad cambiaria oficial. Además de amenazar con expropiar "a los dueños de los negocios que son los saqueadores del pueblo y abusan de los precios", el líder venezolano hizo un llamado público a la Guardia Nacional, el Ejército y las milicias populares para que se movilicen e impidan los aumentos de los productos importados. "Algunos burgueses oligarcas están diciendo que por las medidas anunciadas el viernes ellos tienen que incrementar todos los precios. ¡De ninguna manera lo vamos a aceptar!", aseguró ante las cámaras de su programa dominical de radio y televisión Aló, Presidente.

"Señores pluscuálidos (juego de palabras que hace referencia a la plusvalía y los "escuálidos", feroces antichavistas), les vamos a quitar sus negocios y se los vamos a dar a los trabajadores. Yo les agradezco mucho que ustedes hagan lo que tienen que hacer para permitirme recuperar sus negocios, cómo les agradezco a los banqueros ladrones", alertó Chávez. Desde su tribuna televisada también explicó a los venezolanos el nuevo sistema de cambio dual en el que la paridad cambiaria oficial pasará hoy de 2,15 bolívares por dólar a 2,60 para las importaciones "prioritarias", entre ellas alimentos, medicinas, maquinarias, equipos para desarrollo, ciencia y tecnología, así como remesas familiares y recursos de consulados y embajadas acreditadas en Venezuela. "Para todo el resto" existirá una segunda paridad de 4,30 bolívares denominada "dólar petrolero", que será utilizado para los sectores automotor, de comercio, telecomunicaciones, química, metalúrgica, textil, construcción, electrónica. En ambos casos el gobierno mantendrá el control de divisas que implantó en febrero de 2003. Ante la falta de precisiones sobre la cotización que Caracas aplicará a los servicios y al sector del turismo, se multiplicaron desde el "viernes rojo" las especulaciones sobre los nuevos precios de los pasajes de avión.

A diferencia de lo que ocurrió el sábado, en los supermercados de Caracas no hubo grandes filas el domingo para comprar alimentos. Sin embargo, las tiendas de electrodomésticos y material informático no dieron abasto ante la demanda de los productos importados que se encarecerán a causa de la devaluación. "¡Que se preparen los que quieran aprovechar los anuncios para llenar de temores a la gente! El pueblo actuará con la ley en la mano", advirtió el mandatario, para quien su lucha contra la especulación "no es un plan defensivo; es un plan ofensivo". El gobierno explicó que el "ajuste" fue decidido para estimular la producción interna e iniciar un proceso de sustitución de importaciones. Para Chávez "hemos estado vendiendo los dólares muy baratos y durante mucho tiempo, y entonces muchos sectores prefieren importar porque le sale muy barato, más que incrementar esfuerzos para producir aquí". Como ejemplo recordó que en 2009 se importaron 90 millones de pares de zapatos "que bien pudieron producirse en el país".

La oposición no comparte el diagnóstico oficial por considerar que aumentará la inflación en un país que cerró 2009 con la cifra récord de 25,1 por ciento. El coordinador nacional del partido opositor Primero Justicia, Julio Borges, denunció que "la devaluación es para continuar el despilfarro en regaladera, compras militares y estatizaciones". También alertó que el dinero obtenido por la modificación del tipo de cambio será utilizado por el oficialismo con fines políticos para las elecciones legislativas de septiembre. Mientras el gobierno se vuelve el doble de rico, el pueblo se vuelve el doble de pobre". Borges también desafió al presidente a que "tenga valentía y cuando vaya a la Asamblea Nacional en los próximos días diga la verdad al pueblo de por qué después de tanto poder y dinero estamos en este desastre".

Noel Álvarez, presidente de Fedecámaras –el mayor gremio patronal del Venezuela–, reconoció que la devaluación "es positiva" pero aclaró que "sin disciplina fiscal, sin transparencia y sin rendición de cuentas nos conduciría, más temprano que tarde, a una situación de mayor inflación". "Apátridas. Son nacidos en Venezuela pero no tienen corazón venezolano", respondió el bolivariano a "los que quieren derrocarme y andan como locos". "Que se sienten a esperar", remató al despedirse horas antes de que la anunciada devaluación empiece a regir en Venezuela.

El culebrón del referendo socialista

Tras reconocer públicamente su adicción a los culebrones, Hugo Chávez pidió a los intelectuales bolivarianos que compongan "telenovelas socialistas, distintas a las capitalistas", como las que él tuvo oportunidad de ver en sus visitas a Cuba. El presidente venezolano hizo el llamamiento en pleno programa televisivo Aló, Presidente. Como invitados especiales asistían el director de cine Román Chalbaud y el novelista Luis Britto García, responsables de la película nacional Zamora. A las propuestas de Chávez, ambos respondieron con silencio y sonrisas.

En el mismo programa, el gobernante, que cumplía tres años de su nuevo mandato presidencial, desafió a los opositores a hacer efectivas las propuestas que repiten de convocar un referendo. Para ello, deben recoger suficientes firmas entre la población para que después voten por Sí o por No sobre la continuidad de su presidencia hasta 2013. Este tipo de consulta, previsto en la Constitución Bolivariana de 1999, ya se realizó en agosto de 2004, cuando Chávez recibió el apoyo del 59,25% de los votos.

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