Boliches comienzan a cumplir con el tope horario pero rechazan la ley

La asociación que nuclea empresarios del rubro cuestionó la medida. Fue en el primer día de las restricciones para apertura y cierre de los locales bailables y venta de alcohol.

PINAMAR .- En el inicio de la implementación de la nueva ley que restringe el horario de funcionamiento en boliches de la provincia de Buenos Aires y la venta de bebidas alcohólicas, los propietarios de los locales salieron a cuestionar una vez más la medida. Al respecto, sostuvieron que la legislación perjudicará seriamente su actividad comercial y que no modificará por sí misma el consumo de alcohol en los jóvenes.

El vocero de la Asociación de Empresarios Bonaerenses de Confiterías Bailables y Afines, Raúl López Presa, indicó a LA CAPITAL que "lo que se logró percibir es que la gente no está empapada en el tema a fondo y que bajó un 30 ó 40 por ciento la cantidad de público", luego de un sondeo realizado en distintos lugares.

"Cuando se va a ver la reacción será el fin de semana que viene", según aclaró López Presa puesto que la ley tiene un solo día de publicación en el boletín oficial y esto hace además que no se apliquen las sanciones previstas en caso de incumplimiento ya que se argumentaría que el infractor "no conoce la ley y entonces no son punibles de clausura o multas durante este fin de semana. Sin embargo la idea es cumplirla y así se respetó este viernes".

La ley 14.050, sancionada el 4 de noviembre, obliga a locales bailables, confiterías bailables, discotecas, discos, salas y salones de bailes, clubes, y demás locales donde se realicen actividades bailables y/o similar a abrir sus puertas para la admisión hasta las 2 de la madrugada y a finalizar sus actividades como horario límite máximo a las 5.30. Además prevé que el horario de cierre de actividades podrá modificarse -por excepción- por la autoridad competente fundada en razones estacionales y/o regionales hasta las 6.30. Asimismo, cesarán la venta, expendio y/o suministro a cualquier título de bebidas alcohólicas a las 4.30, es decir, una hora antes del cierre.

Sobre este punto, López Presa manifestó que "la mayor crítica es el límite horario, a las 5.30 todavía es de noche y no hay medios de transporte público. Por otro lado, encontrás que los chicos del Gran Buenos Aires van a cruzar a Capital porque allí no hay restricciones. Espero que no lleguemos al verano con esta ley porque va a hacer que la mayoría de las discotecas fracasen".

Asimismo, el abogado remarcó que no fueron escuchados por el Ejecutivo bonaerense al momento de discutirse la ley: "Se hizo un petitorio a los fines que el gobernador nos atienda pero no nos escuchó. Lo que queremos es que la gente entre a la medianoche y se queden más horas, queremos que vengan a la discoteca. Dentro del lugar están más controlados y no andan por la calle provocando disturbios. Ya tuvimos la experiencia en Jujuy y Mendoza donde se tiene que volver atrás con esta medida, a la gente no la convencés por ley".

En tanto, desde la entidad anunciaron que "esta semana estamos viendo la posibilidad de hacer una movilización y posiblemente cortar los accesos a Capital Federal en conjunto con los empleados del sector gastronómico porque se van a perder 10 mil puestos de trabajo", decisión que se discutirá el lunes.

Costa atlántica

En el caso puntual de los municipios de la costa atlántica, la mayor preocupación recae en la temporada de verano debido a que, por el momento, el movimiento de jóvenes lejos está de ser masivo. En Pinamar el complejo bailable Ku-El Alma permanece cerrado por reformas y sólo abren algunos bares céntricos. Allegados al lugar afirmaron que el límite horario será perjudicial al explicar que en reiteradas ocasiones "se regalan entradas antes de las 2 de la mañana, hemos hecho promociones hasta las 3 incluso con entrada gratis pero la gente sigue viniendo después aunque tenga que pagar, entonces la medida no tiene lógica".

Para Martín Melía, responsable de un bar sobre avenida Bunge, "el orden va a estar bien, para lo que es todo el año me parece lógico, pasa que en verano el tope va a ser corto y va a llevar dos o tres temporadas para que el público se acostumbre. Además, nada de esto sirve si no se controla la previa porque si compraron alcohol a la tarde vamos a estar en lo mismo, entonces la idea es evitar que los jóvenes lleguen alcoholizado a los bares".

Afirmó que "la ley estaría bien aplicada si se modifican las costumbres. Considero que con los egresos le están errando y la gente va a quedar deambulando por el centro". El joven empresario opinó que "va a tener que haber un fuerte control en el ingreso y a la salida mediante controles de alcoholemia y que el comerciante tenga el apoyo de municipio y policía". Sobre la experiencia iniciada bajo el nuevo régimen explicó que "muchas veces tenés grupos que no quieren irse. En nuestro caso anoche pusimos una campana a las 4.20 para avisar que se cortaba la barra en 10 minutos, la gente lo tomó a bien pero se quejaron porque algunos habían entrado tarde y nos preguntaban a dónde iban a ir, ese planteo estuvo".

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