Bolicheros reclamaron igualdad de oportunidades

El miércoles, propietarios de locales de esparcimiento nocturno solicitaron al Concejo Deliberante modificaciones en la ordenanza que regula al sector para conseguir un trato igualitario con los pubs.
La histórica disputa entre los propietarios de locales bailables y los dueños de pubs volvió a quedar reflejada el miércoles, en una reunión realizada en el Concejo Deliberante.

En esa oportunidad, un grupo de bolicheros solicitó a los miembros de la Comisión de Seguridad igualdad de condiciones laborales con los pubs, a partir de una adecuación de la ordenanza que regula el sector con la flamante ley provincial dictada por el gobierno de Daniel Scioli.

Terminado el encuentro, el concejal del bloque Peronismo Federal, Andrés Salvatto, explicó a este medio que "nos pidieron evaluar la posibilidad de una igualdad de condiciones. La idea es tratar de sacar una ordenanza que garantice eso, sobre todo en cuanto al tema del horario de puerta".

El tema, en realidad, presenta varias aristas donde las acusaciones también ocultan incumplimientos propios e inconvenientes en los controles municipales.

Durante el encuentro, los empresarios de la noche cargaron sus críticas en un pub en particular, cuestionado desde hace tiempo por recibir posibles favores en las inspecciones a partir de la excelente relación que sus dueños mantendrían con personas ligadas directamente a la intendenta Graciela Rosso.

El local ya fue escenario de varios escándalos y entre los inspectores se sabe que realizar un procedimiento en ese lugar suele deparar sorpresas desagradables que no hacen más que dejarlos en ridículo. Así ocurrió recientemente cuando una inspectora intentaba constatar que en el pub se estaba cobrando entrada, modalidad que suele disfrazarse con el nombre de "consumición". Mientras se encontraba en esa tarea, un representante del Departamento Ejecutivo increpó a la trabajadora, y en tono irónico le preguntó "si era abogada". La empleada municipal se comunicó telefónicamente con su superiora, pero el respaldo que esperaba recibir nunca llegó.

Los empresarios también marcaron que en ese comercio se baila como en cualquier boliche, algo que no permite la categorización de pub. Desde el gobierno, en tanto, se sostiene una teoría del complot que no resiste mayores análisis: serían los propios bolicheros quienes mandan a jóvenes a desplegar sus destrezas danzantes para forzar la clausura del local.

¿Y POR CASA?

A pesar de las quejas, en muchos casos basadas en fundamentos que no escapan a los miles de jóvenes que conocen mejor que nadie la realidad de la nocturnidad en Luján, en algunos boliches lujanenses el incumplimiento de las leyes continúa representando una regla.

En los últimos meses, algunos locales bailables adoptaron la modalidad de organizar supuestas "fiestas privadas" que en la práctica son abiertas a todos aquellos que deseen asistir. De esa manera, a partir de disfrazar de privado algo que termina siendo público, permiten el ingreso de menores y la ingesta de alcohol.

La restricción en cuanto a la edad parece ser el tema que más molesta a los empresarios. Así queda reflejado en internet, en un grupo de la red social Facebook adjudicado a un boliche ubicado en una zona alejada del centro de la ciudad.

Desde ese espacio virtual, se utiliza de manera maquiavélica el legítimo derecho a divertirse que tienen los jóvenes: "Gracias a los que opinan imparcialmente, que dejen laburar, ustedes merecen divertirse. ¿Dónde mejor que dentro de un boliche, con seguridad? ¿Dejándolos en la calle están cuidándolos a ustedes? Dejémonos de hipocresía, no les importan los chicos, sólo les importa hacer política barata, si no dejarían entrar de 17 para arriba que ellos saben que es una realidad social la convivencia con los de 18".

En respuesta a un comentario efectuado por una joven de nombre Sofía, los responsables del grupo aseguran que "nosotros queremos que entren todos, pero los de la ‘muni’ no dejan. Empiecen a hacer y a defender lo de ustedes, nosotros estamos en eso".

"Les pedimos perdón a todos. Estamos cansados de que la Municipalidad de Luján nos tome de boludos. Nosotros queremos fiesta, queremos que entren absolutamente todos, que no quede nadie afuera. Pero nos siguen poniendo trabas, que a otros lugares no se las ponen. ¿Hasta cuando?", se agrega en el espacio, donde la sección de los comentarios también se utiliza para alertar sobre inminentes controles municipales.

Una actitud similar tomó un tradicional boliche de la zona céntrica semanas antes de la entrada en vigencia de la ley provincial referida a nocturnidad. En una pantalla gigante dispuesta en la parte superior de la pista de baile, rotaba un mensaje donde se hacía referencia a una supuesta pérdida de libertad para los jóvenes.

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