Boleto: sería el primer desafío de Camau

El intendente electo tiene por delante una dura tarea: accionar políticamente respecto a la posible suba del precio del pasaje de colectivo. Camau no objetó la medida. El rechazo social fue demostrado este jueves. Ahora resta conocer el futuro de la propuesta en el Concejo.
En una ciudad donde el salario básico de un empleado municipal promedia los 600 pesos, la propuesta de incrementar "otra vez" la tarifa de uno de los servicios primordiales de la ciudadanía, como lo es el transporte urbano de pasajeros, provocó un rechazo general. Esta cuestión se transformó en un tema clave, en cuanto a la cintura política que pueda llegar a demostrar el intendente electo Camau Espínola, quien ya se expresó sobre la cuestión, sin ahondar mucho, y consideró que sería factible una nueva suba con el condicionante de una mejora en la prestación.

Esto no habría caído muy bien en los corrillos de la Municipalidad, y dio lugar a versiones que hablan de un acuerdo tácito entre el actual jefe comunal Carlos Vignolo y Camau, en cuanto a la posibilidad de acomodar por tercera vez en tres años el precio del boleto de colectivos.

Al respecto, el referente de la Asociación de Empleados y Obreros Municipales (AOEM), Gabriel Romero, comentó a EL LIBERTADOR su desencanto ante un futuro aval de la propuesta. "Hay un contexto social económico que no permite seguir avanzando en este tipo de cuestiones (aumentos), más en un servicio tan importante con una economía congelada, con salarios desastrosos", sentenció el gremialista.

Resulta necesario recordar que en tres años, los haberes musicales aumentaron en puntos porcentuales que van de los 300 a 600, pero con el aliciente de que se trata de sueldos que se encontraban por debajo de los 100 pesos.

Por su parte, el boleto de colectivo en 2006 valía 70 centavos y hoy un ciudadano de clase media baja debe afrontar el pago de un pasaje con un incremento de casi el ciento por ciento ($1,30).

Así, la idea de incrementar a 2 pesos la tarifa representaría una suba del 200 por ciento, "mientras los sueldos están estancados desde 2008", recordó Romero a este medio.

De esta manera, el ex medallista olímpico y actual jefe comunal electo, tiene por delante una difícil parada, ya que según estiman desde el Concejo Deliberante, el proyecto tendrá una dilación tal que recaerá en la gestión que entre en funciones a partir del 10 de diciembre.

De existir un acuerdo previo entre ambos intendentes (entrante y saliente) para concretar la suba del precio del boleto, Camau deberá apuntar a una mejora salarial o alguna otra medida que sirva de salvoconducto.

"Si a la gente la aumentan la luz; el agua; la cuota de la escuela, y los sueldos no, se hace imposible", exclamaron los vecinos que se manifestaron este jueves frente al Concejo capitalino, cuando se pospuso el tratamiento del lisérgico tema para la semana próxima.

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