El boleto de colectivos pasó a costar $1,60

El Ejecutivo consiguió su objetivo y el incremento se situó por debajo del 22% que reclamaba Ametap. Los concesionarios se comprometieron a no pedir nuevos aumentos durante el resto de 2009. El boleto estudiantil sigue al mismo valor.

Alrededor de diez horas, con varios paréntesis para realizar consultas y hacer cuentas, insumió la negociación final entre el Ejecutivo municipal y representantes de las empresas de colectivos de la ciudad, coronada hacia las 20 de ayer con un acuerdo sobre el aumento de la tarifa.

El incremento es de 14.2%, casi 8 puntos menos que lo pedido por Ametap, la entidad que agrupa a las empresas de transporte locales, de manera que el precio de cada viaje pasó de $ 1,40 a $ 1,60. Y tal cual lo adelantado ayer por LA CAPITAL, no sufrió modificaciones el valor del boleto estudiantil.

De esta manera, ante lo inevitable de reconocer un aumento que este año ya otorgaron (o están por hacerlo) otros municipios de la zona y de ciudades importantes del país (ver página 4), al menos el Ejecutivo pudo poner a resguardo dos de las premisas que había fijado el intendente Gustavo Pulti antes de que el secretario de Gobierno Juan Guiñazú se sentara a negociar ayer con los transportistas: una, que el incremento se situara "lo más abajo posible" ante el porcentaje reclamado por los empresarios, que era del 22%, es decir, una tarifa de $ 1,70. Y la otra, es que el aumento no alcanzara al boleto que pagan los estudiantes.

Tras una laboriosa negociación Guiñazú consiguió ambas cosas, pero además en el texto del acta que firmó anoche con los representantes de Ametap, el gerente José Ferraresi y el apoderado Marcelo Abal, se incluyó otro compromiso a futuro que llevará tranquilidad a los funcionarios y, sobre todo, a los usuarios del transporte automotor de pasajeros: las empresas no volverán a pedir aumentos de tarifa en todo 2009. Así lo confirmó anoche el apoderado Abal, en diálogo con este diario (ver aparte).

Las conversaciones se apuraron ayer, luego de que el viernes los bloques del Concejo Deliberante acordaron reconocerle al Ejecutivo la facultad de definir el porcentaje de aumento, sin formular objeciones a los argumentos que los empresarios habían presentado oportunamente para sustentar el pedido del 22%.

Los concejales llegaron a ese acuerdo luego de una reunión conjunta de dos de las comisiones más numerosas, Legislación y Transporte, en la que confluyen más de la mitad del total de los ediles y están representados todos los bloques. Guiñazú participó de esa sesión conjunta.

Elementos confluentes

Varios elementos confluyeron para justificar la medida adoptada ayer por la Municipalidad. La principal de ellas es el desgaste que viene ejerciendo la presión inflacionaria (importante en la segunda mitad del año pasado aunque desacelerada ahora) sobre los costos del transporte público. Prueba de ello es que la Nación y la Provincia autorizaron este año una suba de la tarifa del orden del 22% para los colectivos que circulan en las áreas urbana y suburbana de la región metropolitana.

De hecho, el Ministerio de Infraestructura provincial publicó esa autorización en el boletín oficial, a mediados de enero pasado, "blanqueando" los reclamos empresariales de aumento de tarifa que ya estaban en marcha y abriendo las puertas a los que todavía no habían hecho ese planteo.

Otro elemento es precisamente que entre el comienzo del año y lo que transcurrió de febrero, en casi todos los distritos del interior provincial se sucedieron uno tras otro el mismo tipo de pedidos de aumento del boleto, con porcentajes en la franja del 22 al 25%, y en algunos casos en torno al 30%.

Anoche en la Municipalidad apostaban a que para atenuar el impacto se tuvieran en cuenta una serie de datos comparativos: que el aumento otorgado aquí es porcentualmente menor que el pedido por los concesionarios y que también es sustancialmente más bajo que el aprobado en otros municipios.

Control del servicio

Naturalmente que para los usuarios, castigados últimamente por aumentos mucho más fuertes en el precio del gas y la electricidad, sumarle ahora un costo extra de 20 centavos a cada viaje en colectivo (o un porcentaje equivalente para el boleto docente) dista de ser una buena noticia. Las consultas que hizo ayer LA CAPITAL entre algunos habituales usuarios del transporte local de pasajeros dio el resultado esperado de quejas generalizadas, aunque estas también se extendieron a otros aspectos del servicio, más allá del costo del pasaje.

Para atender este costado del problema no se descarta que el intendente eche mano a un decreto para poner en marcha un proyecto que envió hace un tiempo al Concejo Deliberante y que todavía no fue tratado en ese ámbito.

Se trata de la creación de un "consejo de vecinos" que tendrá la misión de controlar el estado de higiene y el nivel de cumplimiento de frecuencias por parte de los prestadores del servicio. Según el proyecto elevado oportunamente al HCD por el jefe del Ejecutivo, ese consejo estaría integrado por representantes de sociedades de fomento, de ong vinculadas con la protección de los usuarios y de la Oficina municipal de Defensa de los Derechos del Consumidor.

Sea por decreto o por decisión del Concejo, lo cierto es que la idea de conformar ese organismo fue reflotada y podría ser anunciada en las próximas horas.

Conformidad en Ametap

"Los empresarios están conformes. El aumento es una respuesta al pedido de Ametap", le dijo anoche a LA CAPITAL el doctor Marcelo Abal, apoderado de la empresa que nuclea a los empresarios del transporte urbano de pasajeros, luego que se conociera que el intendente Gustavo Pulti decretó una suba en la tarifa del boleto del 14%. Si bien los empresarios habían solicitado un 22%, se mostraron satisfechos con la decisión del Ejecutivo municipal. "En principio porque se decidió rápido gracias a la iniciativa del intendente y al Concejo que dejó el camino allanado para que así suceda", explicó el apoderado de la empresa.

El doctor Abal, además, aseguró a este medio que los empresarios "se comprometieron a no pedir aumento en lo que resta del 2009. Los empresarios tiene una visión solidaria del servicio, tratan que sea lo más eficiente posible, están dispuestos a asumir un costo social y por tal no pedirían aumento en lo que resta de 2009. Lo saben y así se lo han hecho saber al intendente. La idea, en principio es esa, pero si bien los empresarios saben que se cuenta con un grado de previsibilidad, también es cierto que dependerá de los momentos económicos que vivamos porque siempre hay cierta imprevisibilidad que se debe tener en cuenta".

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