Bocanera: “Con inteligencia y austeridad, se puede gobernar”.

El edil opositor respondió a las consideraciones del director de la Tercera Edad respecto de los recortes efectuados al Presupuesto municipal e instó a las autoridades a mostrar resultados de gestión. Respecto de Bormioli opinó que “busca reivindicarse ante el jefe comunal”. Aseguró que el Ejecutivo cuenta con recursos suficientes.

El concejal Sergio Bocanera respondió a las acusaciones del director de la Tercera Edad, Lisandro Bormioli, que públicamente en la edición de LA OPINION de ayer lo acusó de “boicotear el convenio con el Hogar de Jesús” a partir de los recortes efectuados sobre las partidas del Presupuesto municipal.

En una respuesta contundente, que fue más allá de las consideraciones explícitas del funcionario del área de la Tercera Edad, el edil opositor cargó contra la gestión del intendente municipal a quien lo instó a “dejar de dar excusas y ponerse a gobernar”.

“Luego de la aprobación del Presupuesto para 2009 hemos escuchado de parte del intendente y de algunos funcionarios de menor rango, excusarse y culpar a los concejales buscando justificar su incapacidad de gobernar con un Presupuesto más que suficiente, superior a 84 millones, que además cuenta con 21 millones de pesos más que el año anterior”, comenzó Bocanera, remarcando que “existen más recursos que en 2008 para poder gestionar”.

“Entonces, por qué las quejas, qué están buscando instalar en la opinión pública”, se preguntó Bocanera, al tiempo que opinó que “tal vez con esta actitud están tratando de disimular la defensa que hicieron por la caja de los que explotan el juego en la ciudad o están buscando una excusa para tapar su inoperancia, falta de dedicación a la gestión pública o la escasez de motivación de una administración que lleva casi diez años”.

En busca de enemigos

Analizando la actitud del oficialismo luego del tratamiento del Presupuesto, Bocanera consideró que “ante un problema en la ciudad el intendente busca un enemigo, idéntico al gobierno K” y señaló que “cuando la ciudad está sucia, dice ‘los pergaminenses somos sucios’, cuando estalla el problema de la seguridad, culpa al gobernador o a la Justicia y nunca repara en asumir su cuota de responsabilidad como máximo jefe político de la ciudad”.

En la misma línea remarcó que “cuando el déficit habitacional llega a la impensable cifra de 4.000 pergaminenses que están imposibilitados de acceder a una vivienda, vuelve a buscar culpables fuera del ejido urbano” y se preguntó “¿cómo hicieron los intendentes de ciudades vecinas para conseguir el doble, o en algunos casos el triple de viviendas de las que se construyeron en Pergamino?”.

“Ningún distraído pensará que es por falta de cercanía al Gobierno nacional ya que el intendente fue parte de la misma boleta que Cristina Fernández de Kirchner y hasta antes de que la presidenta bajara en las encuestas, era un férreo aliado kirchnerista”, mencionó.

Con relación a las declaraciones de Lisandro Bormioli, Bocanera planteó que “me sorprende uno de sus funcionarios, con declaraciones infundadas, vacías de argumento hablando de un boicot a una institución local” y consideró que “Bormioli debería proponerse trascender a partir del trabajo, la gestión y el logro de objetivos concretos y no con pirotécnicas declaraciones para posicionarse frente a su jefe político”.

Al respecto, Bocanera dejó traslucir su opinión de que “tal vez el director de la Tercera Edad busca reivindicarse con el intendente después de haber expuesto públicamente su enojo y capricho adolescente tras la frustrada visita de Alicia Kirchner a Pergamino”.

“Claramente el objetivo es desviar el foco de una agotada y terminal gestión de gobierno de Gutiérrez”, afirmó.

Asumir una tarea

Con la mirada detenida sobre las diversas y complejas problemáticas en las que está inserta la ciudad, el concejal Sergio Bocanera consideró necesario que “el intendente, como se dice en términos futbolísticos ‘deje de patear la pelota afuera’ y asuma con urgencia el rol de liderazgo que los pergaminenses le dieron”.

En orden al Presupuesto, recalcó que “el crecimiento presupuestario que se otorgó de 21 millones y el monto global de 84 millones es acorde a una ciudad de las características de Pergamino”.

“Con inteligencia, vocación de servicio, apego al trabajo y una fuerte impronta de austeridad, se puede gobernar”, opinó, aunque planteó que “es difícil hacerlo en una gestión no comprometida y decadente, en la que sus principales actores están pensando más en su futuro político que en la ciudad y su gente”.

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