BOCA / NICO GAITAN: EL LAMENTO CONTINUA - "No puedo ser tan burro"

El pibe cuenta lo que sintió al ver por tele el gol que no fue el domingo y que los habría dejado ahí del campeonato. Igual tiene fe: "Es imposible no confiar en Boca", dice.
"Qué voy a decir. Si me erré un gol abajo del arco". Nico Gaitán, esta vez, la agarra de lleno. Sabe que el tema, su tema, es el gol que no fue, el que pudo darle a Boca la victoria que lo dejara ahí nomás del título. Y aunque él hizo varios para que el equipo esté donde esté, para consumar una levantada que por octubre parecía milagrosa, no se puede sacar de la cabeza la jugada. Y necesita descargarse mano a mano con Olé.

-¿Te fuiste de la cancha triste o con bronca?

-Me fui recaliente porque no se pudo ganar y más por el gol que erré. Tuve ahí la victoria. Con uno menos y todo creamos varias situaciones en el segundo tiempo y no poder concretar ésas, ni la que tuve, te da mucha bronca.

-¿No sirve como consuelo que en otros sí la metiste para ganar?

-La realidad es que me tocó entrar en otros partidos y lo hice más o menos bien. Contra Newell's metí el 3-2, con Central puse el 2-1, con Huracán me tocó sellar el triunfo... Eso me deja tranquilo. El domingo me pasó lo mismo, pero esta vez no pude hacer el gol. Fue una situación clara.

-Igual tuviste otras dos.

-Sí, me fui conforme en el sentido de que tuve dos más: una que me sacó el arquero y otra que se me fue afuera. Pero la que no entró me dejó mal.

-Ischia dijo que te picó justo, ¿fue así?

-Sí, a último momento.

-Cuando le ibas a pegar.

-Claro, cuando le voy a pegar vi que la pelota se me había levantado. Ya me estaba lamentando antes de pegarle.

-¿Dónde ibas a pegarle?

-Abajo al primer palo. El arquero se me había ido para el otro lado.

-Pareció que le habías apuntado arriba.

-Y... justamente porque me picó mal. No es que se empezó a levantar, salió derecho arriba. Cuando me picó ya sabía que se me iba.

-¿Pudiste dormir?

-Nooo, me dura la bronca.

-No pegaste un ojo.

-No, nada, qué voy a pegar. Me costó. Si todavía me estoy lamentando.

-¿La viste por TV?

-Sí, la vi una vez y no la quise ver más porque la verdad, me dije: "No puedo ser tan burro".

-No te tirés tan abajo.

-Pero bueno, es así. Soy exigente porque nosotros estamos entrenando todo el día y no puede ser... Pero esta vez la cancha me jugó una mala pasada.

-¿Tus compañeros qué te dijeron de la jugada?

-Por suerte me alentaron y la verdad es que estoy contento por eso. Apenas terminó me hablaron. Me hizo bien.

-En ese sentido, Morel decía que no por su roja empataron. ¿En tu caso sería algo parecido?

-Y bueno, sí, lo que pasa es que te da bronca. Aunque es cierto: porque si yo metía el gol, tampoco iba a ganar yo solo. Iba a ganar todo el equipo. A lo que voy es que yo sé que tuve el triunfo en mis pies. Como también le podía haber tocado a otro compañero y estaríamos hablando de él. Me tocó a mí, aunque no dejo de pensar lo lindo que hubiera sido si nos tocaba ganar con ese gol.

-Querés revancha ya.

-Sí, quiero que sea domingo, que el DT me concentre entre por lo menos los 18. Y si me toca entrar, ojalá tenga revancha.

-¿Cómo ves la definición del torneo?

-Yo creo que nosotros tenemos que ganar y ver qué pasa. Tanto como nosotros, los otros dos equipos no la tienen muy fácil, eh. Banfield es un buen equipo, a nosotros nos costó mucho. Y Argentinos también, en esa cancha nos tocó empatar, es muy jodida. Ojalá pierdan puntos los dos y que nosotros demos la vuelta. Sería lo ideal.

-¿Y cómo está el ánimo del equipo? Aunque sea lógico porque ganaron y alcanzaron la punta del torneo, se los ve mejor a Tigre y a San Lorenzo que a ustedes...

-Eso tiene mucho que ver, es cierto. Pero estamos bien. Si a nosotros a mitad de torneo nos decían que en la última fecha íbamos a tener chances y a depender de nosotros, lo firmábamos ahí nomás. Sea como sea.

-¿Te tenés confianza?

-Sí, cómo que no. Mucha. Porque sabemos el equipo que tenemos, los jugadores que tenemos. Estoy en Boca. Y es imposible no confiar jugando en Boca.

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