BOCA - SAN MARTIN (T) "No estoy en condiciones de dirigir"

Carlos Bianchi se emocionó hasta el llanto en una reunión con las peñas, pero rompió el silencio y aclaró: "No tengo en la cabeza ser el DT de Boca". ¿Cómo reaccionarán hoy los hinchas?
Que de la mano de Carlos Bianchi, todos la vuelta vamos a dar...".

Fue una previa, seguramente. Un anticipo de lo que esta noche le esperará al Virrey cuando Boca vuelva a salir a la Bombonera, su primera vez después de la eliminación de la Copa, de la confirmación de rescisión del contrato de Carlos Ischia y del operativo convencimiento del manager por parte de un triunvirato formado por miembros de la Comisión Directiva. Aunque el jueves haya aparecido en la práctica una bandera de dudosa legitimidad exigiendo su pronta asunción (que desapareció rápidamente por pedido de Riquelme) y aunque los dirigentes hayan logrado desactivar varios intentos del mismo tipo para hoy, ¿quién detiene la expresión popular? ¿Quién frena el deseo de miles de fanáticos? Los 800 hinchas-socios que participaron de la Convención de Peñas, con ese cantito de tribuna, le hicieron saber su máximo anhelo. Y hasta lograron que se emocionara... Pero no doblegaron su espíritu: igual confirmó que no agarra.

"Le agradezco a la gente. Yo no voy a ser el técnico de Boca, no lo tengo en la cabeza, hoy no lo siento de esa manera. No estoy en condiciones de ser el técnico ahora, porque para serlo hay que ser muy profesional, hay que tener un sentido de la profesionalidad muy grande. Y yo lo tengo, porque a mí me enseñaron...". No pudo continuar el Virrey luego de esas palabras. Por un par de segundos, se enmudeció el polideportivo de Casa Amarilla. Micrófono en mano, sentado al lado del presidente Jorge Amor Ameal, Bianchi hizo una pausa, tragó saliva e intentó recomponerse. "Disculpen... Me acordé de mi padre, porque mi padre toda su vida se levantó a las tres o cuatro de la mañana para vender diarios...", siguió el manager. ¿Cuál es el mensaje? Lo explicó Marcelo London, hoy su mano derecha y también presente en la Convención: "Hay que estar mentalizado para dirigir a Boca, entender que la mitad de los días no vas a dormir en tu casa. Y Carlos no quiere dirigir este año", explicó. "Carlos entiende el sentimiento y a los hinchas, pero analiza y decide sobre el tiempo de volver a dirigir. Le está gustando su trabajo de manager", agregó Daniel Angelici, tesorero del club y uno de los designados para conquistar al Pelado. Está claro: Bianchi no puso a Ischia ni a la famosa cláusula como excusa, si no a sus cuestiones personales y sus ganas (o falta de ellas) para ser entrenador. Y la respuesta, como les dijo a los directivos en la reunión del viernes, sigue siendo que no. Aunque está en todo como si lo fuera: a la mañana siguió los partidos de Inferiores y luego de almorzar con las peñas, hizo lo mismo con el de Reserva (se marchó a diez del final, cerca de las 17).

A diferencia de Jorge Ameal, que respondió cuestionamientos de los socios, Bianchi sólo dio su discurso sin lugar a repreguntas, pero respondiendo lo que todos los presentes -y los que no- querían saber. Y así, sin tanta prensa y casi en la intimidad, se animó por primera vez a hablar públicamente del tema, dando también sus por qué, sabiendo que lo que ocurrió ante las peñas iba a llegar a oídos de todos. El Virrey no da puntada sin hilo... "Tenemos que trabajar de la mejor manera, para eso estamos pagos. Por eso yo tengo la cabeza bien puesta en mi función y no en ser el DT", agregó. Y tan claro fue que, mientras firmó autógrafos y posó para las fotos durante un buen rato, ningún hincha se animó a contradecirlo: sólo hubo agradecimientos, pero de pedirle que sea el técnico de Boca, nada...

Claro que esta noche, cuando el equipo regrese a su estadio y se enfrente cara a cara con ese público que aquel jueves lo despidió con tibios aplausos y algunos silbidos, quizá la reacción sea otra, más cercana a ese canto que suena cada vez que el Virrey aparece ante su gente. El no quiere que le insistan, y ya anunció que si lo presionan, es capaz de renunciar. Pero, ¿quién les dice a los hinchas que no sueñen con verlo de nuevo con el buzo de DT?

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