Boca se impuso por 3-1 y dejó a San Lorenzo fuera de la definición

A los 48' del PT, los de Ischia marcaron en busca del triunfo. A los 15' del ST, el Ciclón lo empató con gol de Solari y luego Boca lo liquidó con tantos de Palacio y Chávez. Crónica de un partido que arrancó accidentado. El martes define ante Tigre.
En la segunda fecha del triangular final del Torneo Apertura del futbol argentino, Boca venció a San Lorenzo por 3 a 1, y lo dejó sin chances de ser campeón. Con goles de Lucas Viatri, Rodrigo Palacio y Cristian Chávez, el club de la rivera se impuso en un partido accidentado.

En lo primeros 15 minutos Boca salió más decidido a atacar que San Lorenzo de Almagro, aunque con poca precisión en el manejo de la pelota y ninguna llegada clara al arco del Ciclón, que se limitó a cortar los avances xeneises con efectividad.

Pero a los 19' el partido tuvo que interrumpirse porque el jugador de Boca Juan Forlín chocó fuerte con el azulgrana Andrés Silvera y ambos quedaron tendidos e inconscientes. Tras tres minutos de incertidumbre, ya que ninguno de los dos reaccionaba, los jugadores fueron reitrados del campo de juego y trasladados al hospital. Forlín fue a la Clínica Suizo-Argentina en Barrio Norte y Silvera al Sanatorio Mitre de Avellaneda. Están fuera de peligro.

En reemplazo, ingresaron Facundo Roncaglia en Boca, y Cristian Chávez por San Lorenzo, quien inmediatamente salió lesionado y fue reemplazado por Juan Menseguez.

Tras este accidente, el partido continuó con la misma disposición. Boca atacando y San Lorenzo aprovechando los espacios que dejaba la defensa de Boca en las pelotas paradas.

A los 48' del primer tiempo, el delantero Lucas Viatri puso en ventaja a Boca con un gol de cabeza, que se desvió en Bianchi, luego de un centro de Riquelme. A partir de ese momento, San Lorenzo se despertó, aunque no le alcanzó para llevarse una empate al entretiempo.

En el inicio del segundo tiempo, San lorenzo se mostró sólido en todas las líneas. El medio campo del Cuervo canceló todo tipo de iniciativa de Riquelme y los delanteros comenzaron a inquietar a la defensa xeneise.

A los 15 minutos, una pelota quedó perdida en la medialuna del área de Boca y el indiecito Solari le pegó como venía. Al joven arquero de Boca, Javier García, se le escapó de las manos, la pelota le pasó entre las piernas y se metió en el fondo del arco.

El técnico de Boca, Carlos Ischia, reaccionó e hizo dos cambios que dieron sus frutos. Entró Rodrigo Palacio por Luciano Figueroa y Chávez por Vargas. Con estas dos variantes, el equipo obtuvo la potencia ofensiva que le estaba faltando.

Palacio comenzó a desplegar toda su velocidad y calidad por el frente de ataque y logró conquistar luego de una muy buena jugada por izquierda que comenzó Dátolo y Riquelme culminó con un pase de gol magistral.

Con este gol de Palacio, San Lorenzo quedó desanimado. Encima, los de Boedo comenzaron a sentir el cansancio físico producto de la seguidilla de tres partidos en una semana y, en vez de replegarse y poner la mente en frío, comenzaron a cometer faltas y las expulsiones no tardaron en llegar.

Primero Gastón Aguirre y luego Gonzalo Bergessio, quien sugirió con gestos que el árbitro estaba pagado. Con nueve hombres, Boca lo liquidó. A los 48, anotó “Pochi” Chávez.

Boca ganando, empatando o aún perdiendo por un gol ante Tigre, será campeón el martes, aunque no tendrá en el equipo a Juan Román Riquelme ni a Fabián Vargas, al sumar cinco tarjetas amarillas. La única chance para que Tigre gane el título será ganando por dos goles.

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