Bloqueo opositor al bolsillo sandinista

Cinco partidos con presencia en el Parlamento prometieron votar en contra de las leyes económicas propuestas por el Ejecutivo. El presidente Daniel Ortega advirtió que la sentencia que lo habilita para un nuevo mandato en 2011 está "escrita en piedra".
La posible reelección del ex comandante sandinista Daniel Ortega paralizó a Nicaragua. Tras el anuncio de que cinco bancadas opositoras responderán con un bloqueo en la Asamblea Nacional a las leyes económicas del Ejecutivo, Ortega aseguró ayer que la sentencia de la sala constitucional de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), que el miércoles allanó el obstáculo legal para su posible candidatura a un segundo período en 2011, "está escrita en piedra". La decisión "inapelable" de la CSJ beneficia también a 105 alcaldes sandinistas que podrán buscar la reelección en los comicios municipales de 2012. Ortega habló en cadena nacional después de que dirigentes políticos, sociales y empresariales manifestaran en Managua su rechazo a un fallo que, en su opinión, "profundizará la crisis económica y política que vive el país".

La oposición parlamentaria acordó ayer "actuar unida" contra la ley del Presupuesto 2010 y una reforma tributaria que Ortega necesita para financiar parte del déficit fiscal. El pacto fue firmado, entre otros, por el ex presidente liberal Arnoldo Alemán (1997-2002), el ex candidato conservador a la presidencia, Eduardo Montealegre, y los líderes del Movimiento Renovador Sandinista (MRS) Víctor Hugo Tinoco y Enrique Sáenz.

Por su parte, la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua (Amcham) afirmó que "desconoce" el dictamen en que los magistrados afines al gobierno declararon "inaplicable" el Artículo 147 de la Constitución, que impedía la reelección de cargos públicos. Los jueces habían respondido a un recurso de amparo presentado por Ortega, que reclamaba la violación de su derecho a "postular, ser elegido y desempeñar una función pública".

El fallo no estuvo exento de controversia. De los 16 jueces del Tribunal, ocho son considerados afines al sandinismo, siete son liberales y un cargo está vacante. Los jueces opositores denunciaron ayer que fueron citados a deshora y reemplazados por suplentes sandinistas.

Lo cierto es que el oficialismo no parece dispuesto a desaprovechar los beneficios que obtuvo en la Corte. El vicepresidente del máximo tribunal, el sandinista Rafael Solís, dijo que, más allá de las críticas, la sentencia "está firme y quedó como cosa juzgada".

Lo cierto es que la resolución no hizo más que reavivar el fantasma de un supuesto pacto secreto entre Ortega y el ex presidente Alemán. El acuerdo sale a la luz cada vez que los liberales parecen abrir la puerta a las decisiones más polémicas del orteguismo, que paga "el favor" garantizando la libertad de Alemán a pesar de una condena de 20 años de cárcel por casos de corrupción durante su gobierno.

Como era de esperar, la posible reelección de Ortega mereció un comentario del Departamento de Estado de EE.UU., que se declaró "preocupado" por las "maniobras" de la corte nicaragüense. Los aliados de Ortega en Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), por el contrario, felicitaron "al pueblo nicaragüense por la consolidación permanente de su sistema político-democrático y participativo".

Los indios dan la espalda a Managua

Como una "maniobra política" calificó el líder indígena nicaragüense Héctor Williams las acusaciones que recibió del presidente Ortega de "atizar" la violencia en la región separatista del Caribe Norte para "boicotear" las elecciones regionales de marzo de 2010. "Él ignora nuestra demanda de respeto e independencia como comunidad", dijo Williams. El lunes la policía dispersó en la zona costera a indígenas que pretendían ocupar la sede del gobierno local. Un misquito de 75 años murió de un paro cardíaco en medio de los gases lacrimógenos, y dos personas fueron heridas de bala.

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