El bloque K congeló el combate de la pobreza

Prometió abrir el debate en Diputados. Aliados y opositores exigen que lo cumpla.
A minutos de aprobarse la prórroga de las facultades delegadas, y junto a su primera arenga sobre la ley de medios, Agustín Rossi, jefe del bloque de diputados oficialistas, anunció un debate sobre la pobreza que le reclamaban aliados y opositores.

Prometió convocar a un plenario de las comisiones de Trabajo, Salud y Familia para tratar los diferentes proyectos presentados en torno a una asignación universal por hijo. Sin embargo, la ley de medios concentró toda la atención y las iniciativas para reducir la pobreza quedaron relegadas.

"Espero que Rossi cumpla con la palabra de apurar el debate para ampliar la cobertura social. Vamos a pedir su inclusión en la discusión del Presupuesto o que sea tratado en forma paralela", aseguró Carlos Raimundi, de Solidaridad e Igualdad, uno de los diputados de la centroizquierda de mejor diálogo con el kirchnerismo. Y avisó que si la demora se mantiene, impulsará una sesión especial.

Por los despachos de oficialistas influyentes circula una carpeta con datos para comenzar la discusión. "Los menores de 18 años son 12.400.000. La mitad son hijos de trabajadores con cobertura. Del resto, 60% reciben diferentes planes sociales. Quedan 2.664.226 sin asistencia", plantea.

Pero hasta el momento sólo hubo reuniones entre asesores y ninguna convocatoria formal a las comisiones. Es más: en el Presupuesto 2010 no se incluyeron partidas para ese fin y, por caso, se mantiene la exención impositiva a la renta financiera, cuya eliminación era la llave para conseguir fondos a la que pensaban echar mano quienes promueven los proyectos contra la pobreza.

Ni siquiera avanzó el proyecto del oficialista Héctor Recalde para extender a los trabajadores no registrados la asignación por hijo que otorga la Anses (135 pesos). Aunque el bloque K no descarta colocarlo en agenda próximamente. La oposición lo considera "impracticable", porque los empleados "en negro" deberían denunciar a sus patrones. Para colmo, el plan Recalde costaría casi 7 mil millones de pesos y lo financiarían los propios empresarios.

Por distintas vías, tanto la Coalición Cívica como Proyecto Sur y el Socialismo impulsan una asignación universal por hijo, entre otros argumentos para evitar el clientelismo político. "El oficialismo pretende mantener la receta para que los intendentes y punteros del conurbano sean los intermediarios", acusó Adrián Pérez, jefe de bloque de la CC. Su fuerza aspira a una asignación de 200 pesos por hijo. Cuesta 25.000 millones por año.

Para Claudio Lozano, de Proyecto Sur, otorgar 135 pesos por chico cuesta 21.500 millones. "Si se destinan 41.000 millones a subsidiar grandes empresas, no se trata de falta de recursos sino de un problema de prioridades", aseguró. Hasta Cecilia Merchán y Victoria Donda, de Libres del Sur y firmes aliadas K, reclaman que el oficialismo cumpla su compromiso de debatir sobre la pobreza.

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