Blindaron el Parque, pero los turistas siguen desprevenidos

"Hemos leído los diarios y sabemos que hay que tener cuidado", apuntaron dos ingleses en el Parque.
Mientras muchos operadores turísticos asumen el disgusto causado a la imagen provincial por los últimos ataques a visitantes, viajeros consultados en la calle dicen que "Mendoza les parece segura, pero hay que estar atentos".

A la misma hora en que el ministro de Seguridad, Carlos Ciurca, anunciaba en la sede de los hoteleros el enlace telefónico que tendrán los establecimientos del ramo al sistema Tetra (ver aparte), no pocos extranjeros recorrían el Parque General San Martín, esta vez escenario de un fuerte operativo policial con efectivos a caballo, en bicicleta, en móviles y a pie.

Desde Brasil. Las hermanas Nancy y María Shiraishi, residentes en San Pablo (Brasil), caminaban cerca de los Caballitos de Marly. "Estamos prevenidas", indicó la primera, fonoaudióloga de profesión. La segunda agregó: "En nuestra ciudad andamos con más miedo, inclusive no se orienta a los visitantes sobre determinados peligros; hay un ?boca a boca' para prevenir ser despojados. Allá es más peligroso".

Sidney Perfeito (36), ciudadano de Porto Alegre, podría ser el vocero de la mejor campaña de marketing de los empresarios turísticos. "Hemos caminado por las calles sin problemas ni temor con mi esposa Alice. Incluso me he sentido más seguro que en muchos sitios de Brasil".

Desde EEUU. Pero al médico cardiocirujano Mario Romero, cubano nacionalizado norteamericano, la realidad le da otra perspectiva. Hace unos días, estacionó cerca de la catedral de Loreto y pocos minutos después descubrió que le habían roto la luneta trasera, para robarle pertenencias y su documentación, incluido el pasaporte.

"No estaba lejos del centro", se queja. "Debería haber más protección, ya que ese lugar (la iglesia) es un sitio que interesa visitar".

Explica que en Miami, donde reside hace 50 años, "la policía es muy ejecutiva y en los hoteles hay reuniones periódicas con los contingentes para advertir las precauciones que hay que tomar para recorrer la ciudad". Ponderó, sin embargo, la atención recibida en la Comisaría 3a.

Desde Europa. Richard y Amelie caminaban en la tarde de ayer alrededor del lago del parque. Ambos turistas franceses no ocultaban su buen humor por estar en Mendoza.

Sin embargo, los jóvenes se sorprendieron ante la consulta sobre la ola de asaltos en esa zona de la Ciudad: "Venimos de la Secretaría de Turismo y nadie nos dijo que era peligroso caminar por el parque", aseguró Richard, a la vez que no declinó su intención de caminar hacia las churrasqueras del parque.

En tanto, distinta era la información que manejaban Richard y Sara, también turistas, pero de origen inglés. Reconocieron ambos que conocían de la inseguridad a la que están expuestos los visitantes de otras partes del mundo. "Hemos leído los diarios y sabemos que hay que tener cuidado", soltó Sara mientras paseaba distendida por la Fuente de los Continentes.

Consigna hotelera. En los hoteles del Gran Mendoza también se advierte la preocupación para ilustrar al cliente sobre cuáles son los riesgos o los lugares que deben ser evitados.

Julio, el conserje de un hotel de calle Sarmiento, se queja de que la zona donde trabaja, y que involucra a las calles Perú y 25 de Mayo, es "zona liberada". Que debido a esa circunstancia funciona lo que él denomina "el alerta entre los hoteles de la jurisdicción". Hace unos días ese sistema de comunicación permitió descubrir a un ladrón de equipajes o pertenencias, que actuaba cuando el lobby se llenaba de gente.

Otra situación viven en un establecimiento hotelero de la calle 25 de Mayo. El responsable a cargo no quiso hacer declaraciones ni permitió que se entrevistara a pasajeros. "Les genera perturbación y un conflicto que hay que evitar", dijo a través de un recepcionista.

Posición totalmente opuesta es la que trata de imponer la Asociación Empresaria Hotelero Gastronómica de Mendoza, con Alberto Romero a la cabeza. Abrir el juego a la información y poner las cartas sobre la mesa forma parte de las consignas dadas por la entidad, que ha establecido un fuerte vínculo con el Ministerio de Seguridad.

Por su parte, un operador turístico responsabilizó al accionar policial. Señaló que se ven pocos efectivos en la vía pública. "El índice internacional de policías por ciudadano es de uno por cada 187 habitantes. ¿Cuántos policías necesita Mendoza y cuántos tiene en servicio activo?", se preguntó.

Otras experiencias

El turista uruguayo José Gabriel describe que en su país el control de la policía turística ejerce resultados en lugares muy visitados como Punta del Este y Montevideo.

Para medir la realidad chilena se encontraron dos ejemplos opuestos. Ricardo, mendocino de San Martín, contó que en pleno centro santiaguino le hicieron el "cuento de la mostaza": "Uno te mancha con ese condimento y otro se acerca para limpiarte. Como resultado tu billetera o cualquier objeto que llevés pasa a manos de los descuidistas, como me ocurrió a mí".

Por su parte, el suizo Dominique (27), mientras caminaba alrededor del lago de Regatas, mochila al hombro, razonó: "Hay muchos países inseguros en América Latina, como Bolivia, Perú y Ecuador, exceptuando a Chile, donde todo está más desarrollado y podés recorrer sin preocuparte mucho".

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