La ley de blanqueo no prevé paraísos fiscales ni testaferros

Las diferencias físicas de inventario de mercaderías generarán monumentales deudas de IVA que no se perdonarán con el blanqueo. Afecta al campo especialmente
La ley de blanqueo tiene varios agujeros que encierran peligros. Especialmente para el campo, puede ser una trampa. Esto se debe a que no se ha contemplado expresamente la situación de la presunción de diferencias de inventarios. Tampoco está claro si se pueden blanquear fondos que provienen de paraísos fiscales, ni los que están a nombre de testaferros.

“Las diferencias físicas de inventarios de mercaderías, comprobadas por la AFIP, luego de su correspondiente valoración, representan en el IVA montos de ventas gravadas sobre la aplicación del coeficiente de utilidad bruta. Eso origina un monto muy superior a la suma de bienes de cambio regularizados”, explicó Humberto Bertazza, del estudio Damonte, Nicolini, Bertazza y Asociados.

Esta situación se da particularmente para la diferencia de inventarios medida con imágenes satelitales. Como es el caso de los stocks ganaderos y los silos para almacenar granos.

“Otro tema no previsto es el ingreso de fondos provenientes de países de baja o nula tributación, respecto del cual se presume que constituyen incrementos patrimoniales no justificados para el tomador o receptor local”, advirtió Bertazza.

En cuanto a los bienes registrados a nombre de testaferros, en lugar de los verdaderos propietarios, sólo se permitiría su normalización en el caso de la demostración de la tenencia del bien al 31 de diciembre de 2007. Pero todavía falta ver cómo lo reglamentará la AFIP.

También se debe tener en cuenta que “este beneficio se aplica exclusivamente respecto del campo tributario y ante la AFIP. Es decir, que el contribuyente no estará obligado a declarar la fecha de compra de las tenencias que se exteriorizan, ni el origen de los fondos con los que fueron adquiridos ante la administración tributaria”, manifestó el especialista. Y aclaró que todo puede quedar sujeto, por ejemplo, a una investigación por lavado de dinero.

Junto a la liberación de impuesto, de todos modos, la ley libera a los contribuyentes de todas las acciones judiciales que pudiera corresponder como consecuencia de su declaración. Ya sean acciones civiles, comerciales, penal tributaria, administrativa y profesional.

Esta liberación incluye, además del contribuyente, a los socios administradores, gerentes de sociedades de personas, directores, gerentes, síndicos y miembros de consejos de vigilancia de sociedades anónimas, sociedades en comandita por acciones y cargos equivalentes de cooperativas, fideicomisos, fondos comunes de inversión y profesionales certificantes de balances.

“Si estamos, por ejemplo, ante el caso de una sociedad anónima que decide acogerse al blanqueo impositivo, deberá proceder a rectificar los balances comerciales presentados oportunamente. Como consecuencia de ello se liberará de las responsabilidades a los directores y al profesional que ha certificado el respectivo balance”, ejemplificó Bertazza.

Pero la liberación que se produce respecto del profesional certificante es en relación al tema tributario. Pues no tendrá ninguna liberación en otro campo, como por ejemplo en lo que respecta a la prevención del lavado de dinero para lo cual sigue siendo responsable de informar las operaciones sospechosas de conformidad con el régimen vigente.

Además, la liberación no alcanza a las acciones judiciales que pudieran ejercer los particulares que hubieran sido perjudicados mediante las transgresiones que se blanquean.

“Se trataría, por ejemplo, del caso de los accionistas minoritarios de una sociedad que pudieron haber resultado perjudicados por la falta de declaración de los respectivos rendimientos o patrimonios en su momento”, añadió Bertazza.

En cuanto a la liberación de impuestos, el especialista recordó que por los bienes blanqueados, se pagará el impuesto especial. Sin embargo, agregó, se mantienen intactas las facultades de verificación y fiscalización de la AFIP, a lo que se podrá oponer el pago del impuesto especial en la proporción de lo declarado. Si el contribuyente exteriorizó u$s 1 millón, podrá aplicar el blanqueo a la misma cantidad respecto de la ganancia imponible sujeta a impuestos.

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