Blanquear sueldos costaría $ 20 millones por mes

Incluir las sumas no remunerativas y no bonificables que cobran los estatales demandaría de tres a cinco años, según las previsiones oficiales. El ministro de Economía, Jorge Jiménez, aseveró que el Gobierno estudia la posibilidad de normalizar el salario a los empleados que estén próximos a jubilarse.
El Gobierno descarta la posibilidad de blanquear, en el corto plazo, las sumas no remunerativas que figuran en los salarios estatales, aunque reconoce que sostener esa situación en el tiempo le puede acarrear problemas con el fisco.

Si bien el ministro de Economía, Jorge Jiménez, sostiene que no está calculado el porcentaje del sueldo estatal en esa situación, sí afirma que, mínimamente, un blanqueo generalizado puede significar un costo adicional de $ 260 millones anuales. Además, el funcionario se jacta de que el problema salarial es una de las pocas deudas pendientes que ha quedado con la Nación desde la crisis económica de fines de 2001. Y, en una entrevista concedida a LA GACETA, acota: "salvo casos excepcionales, en Tucumán ningún estatal gana menos de $ 2.000 mensuales".

-¿En algún momento el Gobierno estará en condiciones de blanquear todas las sumas no remunerativas?

-La obligación es hacerlo, sino tendremos problemas con el fisco. La Nación debe a varias provincias, entre ellas Tucumán, un pacto para tratar de arreglar lo viejo y, progresivamente, llevar a que todo el salario del sector público sea remunerativo y bonificable. Eso sería lo lógico, pero lo que sucede es que esta cuestión es una de las pocas deudas pendientes que queda del período 2001-2002. En ese lapso, con tal de mantener el poder adquisitivo de la gente, se buscaba cualquier forma de instrumentarlo. Por eso digo que ahora es un tema difícil de tratar.

-En esa acumulación de sumas no remunerativas, ¿cuánto incidió el pago con tickets solidarios?

-Antes lo que importaba era lo percibido y, por eso se buscaban alternativas para pagar respetando el salario de bolsillo, no el incremento que puede tener de aporte. Por eso aparecieron los tickets que estaban respaldados por una ley. Se derogó esa norma, y los vales desaparecieron. Por esa decisión se agregaron unos $ 30 millones a la planilla salarial.

-¿Cuánto le puede costar al Estado un blanqueo generalizado de salarios?

-Es un cálculo que estamos haciendo en dos etapas. Por un lado, se está analizando el costo de blanquearle todo el salario a los empleados que le quedan menos de 10 años para jubilarse, que representan casi el 20% del total (unos 80.000, incluyendo municipios y comunas rurales). Y, paralelamente, cuánto es el costo para todos. Es mucha plata...

-Más o menos...

-Y, si tomamos en cuenta que estamos destinando unos $ 300 millones por mes, que es el costo salarial total, mínimamente debemos hablar de una erogación extra de $ 20 millones mensuales que, anualizado, llega a los $ 260 millones.

-¿Hay posibilidades de que el Gobierno concluya ese estudio en el corto plazo?

-Por ahora no. Tenemos que hacer un plan integral y que la Nación lo apruebe. La aplicación de ese programa puede demandar de tres a cinco años. Antes no podría hacerse. Se trata de un plazo razonable en el que, con la modificación de las tasas por la amortización de la deuda, va quedando un flujo extra que podría ser aplicado al plan de blanqueo.

-¿Cree que es necesario, antes, unificar los escalafones en una sola pirámide salarial?

-Es sería lo ideal, pero es un trabajo que también lleva su tiempo. Al Gobierno nacional le demandó 10 años hacerlo, precisamente por los intereses sectoriales, que son importantes. Es un trabajo de hormiga que hay que encararlo, pero no es nada fácil, ya que en el caso de Tucumán hay más de 19 escalafones diferentes. Las diferencias se notan en las negociaciones salariales porque, a veces, cuando das $ 10, para unos significa $ 3, para otros $ 12, y para el resto $ 7. Hay que ponerse de acuerdo, en definitiva, el empleador es uno solo: el Estado.

-¿Es muy complicado negociar salarios en estas épocas?

-No es nada sencillo porque la gente sigue enganchada en que el Estado tiene superingresos. Esto sucedió con los médicos (en alusión a las negociaciones con los autoconvocados de la salud). La gente tiene la percepción de que hay ingresos que no existen. Ahora los ingresos son menores que antes.

-¿Aplican a rajatablas la teoría de la escasez?

-Aplicamos a rajatablas la política de no gastar más de lo que ingresa, porque el día que se pierde el control de la caja, se deja de manejar prácticamente todo.

-¿Incluso el poder?

-El poder no, pero que se resiente, se resiente.

-Y esta gestión, ¿en qué instancia se encuentra?

-Ahora estamos bien porque empezamos a hacer los ajustes el año pasado. Este año ha sido muy duro y el que viene será más duro porque hay que tratar de mantener el equilibrio financiero en las cuentas públicas.

-¿Durante esta gestión, cuánto creció el salario estatal?

-Nosotros empezamos la gestión con $ 270 de sueldo básico y hoy está en $ 1.500 el haber mínimo en la administración pública. Hubo un crecimiento homogéneo en todos los sectores del Estado. La suba de salarios ha sido importante durante estos años.

-¿Ningún empleado público gana menos del mínimo?

-Para ganar $ 1.500 mensuales (es el valor del salario mínimo, vital y móvil), tiene que haber ingresado al Estado hace muy poco y no tener título.

-¿En cuánto se calcula el salario medio estatal?

-Está entre los $ 2.100 y los $ 2.200 mensuales. Y hablo de promedio directo, no ponderado, que puede sacarse por sectores. De bolsillo, en Tucumán, el salario estatal está en $ 2.000; nadie gana menos de eso, salvo casos excepcionales, porque no tiene antigüedad o porque no posee título.

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