Blair defendió la invasión a Irak ante una comisión investigadora

Dijo que no hubo pacto previo con Bush y que hoy la amenaza es Teherán
Tony Blair no se arrepiente de nada. El ex primer ministro británico aseguró ayer ante la comisión que investiga la participación del Reino Unido en la guerra de Irak que apoyó la guerra porque Saddam Hussein violó resoluciones de las Naciones Unidas y no para derrocarlo. Blair dijo también que la guerra era necesaria para que "armas terribles" no cayeran en manos de "fanáticos" y en esa línea dijo que habría que actuar contra Irán.La comisión de investigación tiene como mandato saber si la guerra fue legal, los argumentos que se usaron para justificarla, el estado del equipamiento militar y si los detenidos en ella fueron tratados de acuerdo a la Convención de Ginebra. En la comisión ya se ha visto una carta del ex fiscal general del Reino Unido, Lord Goldsmith, en la que advertía que sería ilegal invadir Irak sin una resolución expresa de la ONU.Interrogado –en una comparecencia retransmitida en directo por la cadena de televisión BBC, con un minuto de retraso para evitar difundir posibles secretos de Estado– Blair, a quien se lo vio serio, concentrado y bronceado en estos meses de frío y nubes en Europa, negó haber hablado de "cambio de régimen" en una reciente entrevista. "No utilicé la expresión cambio de régimen y no tenía ninguna intención de cambiar la base" sobre la que justificó la guerra.

El ex premier británico repitió que los informes sobre las armas de destrucción masiva, ahora demostrados falsos, sirvieron para justificar la invasión. Pero a la BBC había dicho hace unos meses que "hubiera seguido pensando que era justo derrocarle" –a Saddam Hussein- aunque hubieran sabido que no había tales armas de destrucción masiva. Blair además aseguró que no pactó con George W. Bush desde la primavera de 2002 –un año antes de la guerra- el apoyo británico al conflicto, como dijeron ante la misma comisión varios altos funcionarios británicos de esa época de la historia.La declaración de Blair arrancó con preguntas sobre el régimen iraquí después de los atentados del 11-S. Blair dijo que "después de eso, mi opinión era que no podíamos correr riesgos. Nos dijeron que esa gente utilizaría armas químicas o biológicas o nucleares si pudiera obtenerlas, eso cambio absolutamente nuestra evaluación de riesgos".Cientos de personas se reunieron en el exterior del edificio donde comparecía Blair para insultarlo. Le gritaban "asesino", "criminal de guerra" y "mentiroso". Varios manifestantes llevaban las manos pintadas de rojo como si fuera sangre y portaban un ataúd con la inscripción "el precio de la sangre".

También entre los manifestantes había familiares de soldados británicos muertos en Irak.

Antes de Blair, por la misma sala y en los últimos 34 días han pasado militares, diplomáticos, espías y ex ministros. De la mayoría de sus testimonios se extrae que la guerra fue ilegal, poco preparada militarmente y que no había plan alguno para el día después.Pero ayer, y a pesar de estos datos, Blair no se contentó sólo con justificar su actuación contra Irak sino que además pidió más guerras. No en Irak, pero sí en Irán.Según el ex premier británico, Irán constituye una amenaza mayor que la que representaba Irak en el año 2003 cuando la alianza encabezada por EE. UU. invadió a ese país. Para el ex primer ministro de Gran Bretaña el hecho de que Irán esté desarrollando armas nucleares y que mantenga relaciones con grupos terroristas podría hacer que esas armas cayeran en manos de extremistas y que el mundo sea menos seguro.Pero ahora el problema de la justicia es analizar el pasado. La guerra de Irak acabó con la figura política de Tony Blair. Tuvo que dejar el gobierno en manos de Gordon Brown y fue la principal razón para que no fuera elegido presidente de la UE.

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