Bivort: “Por primera vez tengo ganas de volver a ser candidato”

Bivort: “Por primera vez tengo ganas de volver a ser candidato”
El ex intendente otra vez en la política de la mano del felipismo. Aún no decidió si buscará una postulación para las legislativas. Pero admitió que, si lo hace, será como aspirante a concejal.
El ex intendente Sergio Bivort comenzó a desandar el camino que lo llevará de nuevo a la arena política, que no había vuelto a pisar desde que terminó su mandato como jefe comunal, en diciembre del 2003.

El operativo retorno empezó de a poco, fiel al estilo cauto que supo cultivar. Por ahora, se tradujo públicamente en la participación de Bivort en algunos actos de la fuerza política liderada por el ex gobernador Felipe Solá, a quien manifestó su apoyo. Pero fue el propio ex intendente quien admitió ayer, en diálogo con El Diario, que no descarta ser candidato este año.

"Por primera vez en mucho tiempo tengo ganas de ser candidato", confesó Bivort, aunque aclaró que no está "desesperado" por serlo y que, incluso, aún no tiene tomada la decisión de lanzarse a la búsqueda de un lugar en la lista.

Una cosa sí tiene definida Bivort: "No me interesa pelear un lugar en las listas provinciales, no quiero ser diputado. Sólo sería candidato local, no otra cosa".

Aunque aseguró que no saldrá a "buscar lugares", dio a entender que en caso de decidir su candidatura sería como cabeza de la lista del felipismo o de la alianza que esta fuerza integre con macristas y denarvaístas. "Así debería ser por antecedentes", sostuvo.

Claro que Bivort supedita su aceptación de una eventual candidatura a concejal a una serie de condiciones políticas que deberían ir generándose con el correr de las semanas, entre las que mencionó el afianzamiento a nivel local de la alianza entre Solá, Mauricio Macri y Francisco De Narváez y la conformación de un "grupo homogéneo" y con ideas comunes a corto, mediano y largo plazo.

"Principio del fin"

Las apariciones públicas de Bivort en los actos del felipismo, durante las últimas semanas, fueron una "señal de apoyo" hacia la figura de Felipe Solá, con quien supo enlazar una relación de cordialidad cuando ambos ocupaban sus respectivos cargos ejecutivos.

Actualmente, los enlaces entre el ex intendente y el ex gobernador son los referentes duhaldistas Osvaldo Mercuri y Carlos Brown.

De hecho, Bivort mantendrá hoy su primer encuentro privado con Solá desde que volvió a acercarse a la actividad política.

"Por ahora son sólo charlas. No estoy haciendo campaña. Sólo aspiro a que octubre sea un punto de inflexión para el gobierno, que comprenda que llegó el principio del fin", definió.

- Cuando apunta al gobierno ¿habla solamente del nacional o también del municipal?

- Si soy candidato local hablaré sobre el gobierno de Pilar. Por ahora me abstengo de polemizar.

La polémica está, sin embargo, en el ADN del regreso de Bivort al ruedo político, una posibilidad que abrirá la puerta a sus eventuales rivales para sacar del arcón de la historia los puntos flacos del gobierno que comandó entre 1999 y 2003.

"Si asumo el compromiso de ser candidato, también asumo el de explicar mi paso por la política. Pero no en el marco de las chicanas. Yo seguí con mi vida normal y habitual después que dejé el gobierno. Se podrá discutir alguna decisión que se haya tomado en el contexto de aquel momento, muy diferente al actual. Pero son hechos de seis u ocho años atrás", apuntó Bivort.

"Más que debatir el pasado, hace falta debatir el futuro. En todo caso, los electores tuvieron tiempo para hacer su propio balance de mi gestión", señaló.

Y dentro de ese futuro apuesta sus fichas a la construcción política de Solá, al que le adjudica "ventajas" comparativas respecto a los otros referentes del sector: "Tiene un sentido innato de la mesura y la capacidad de escuchar. Y esos son valores que hoy la sociedad está buscando".

Escenario

Un regreso con historia

Si finalmente Sergio Bivort decide ser candidato en las elecciones legislativas de este año, será la primera vez que un ex intendente de Pilar busque una banca en el Concejo Deliberante tras dejar el gobierno. La carrera política de Bivort tuvo un recorrido sinuoso. Declarado peronista, irrumpió en la escena de Pilar a fines de los 90 de la mano de entonces intendente de Escobar, Luis Patti. En el 99 participó de la interna del PJ local, que perdió contra el mandatario local de ese momento, Alberto Alberini, quien fue en busca de una nueva reelección. Pero meses más tarde, Bivort compitió en las generales por el partido bonaerense de Patti y derrotó de manera contundente a Alberini. En un gobierno signado por la recesión económica y la inestabilidad política del Gobierno nacional de la Alianza -contexto al que hoy achaca las responsabilidades por los fallos de su gestión- Bivort volvió al peronismo tras un temprano divorcio político con Patti. En el 2003, perdió la interna del peronismo con Humberto Zúccaro, que más tarde ganó la intendencia. Desde entonces y hasta ahora, Bivort se había alejado de la política para abocarse de lleno a su profesión de abogado en el tradicional estudio de su familia, frente a la Plaza 12 de Octubre. Desde allí piensa hoy en su vuelta al ruedo mientras mira a través de la arboleda los balcones del primer piso del palacio municipal.

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