Biomasa: una fuente de energía renovable muy competitiva

Biomasa: una fuente de energía renovable muy competitiva

Es utilizada en el campo, ya que se obtiene a través del empleo de materia orgánica, especialmente, de aquella que queda sin uso después de la cosecha.

El uso de energías renovables es cada vez más fuerte en el mundo, y una de las formas que tiene mucho potencial de crecimiento es la de la biomasa. En la Argentina varias empresas ya están trabajando con este recurso y otras están en fase de investigación para poder empezar a producir.

Se trata de la obtención de energía a través de la materia orgánica producida por plantas y animales, como por ejemplo, la madera, las hojas de los árboles, las cáscaras de los frutos secos. También se pueden usar los residuos generados por diferentes actividades e industrias, como los huesos de la aceituna, las cáscaras de la almendra, el serrín de la madera, la leña.

El proceso para obtenerla empieza cuando las plantas almacenan la energía del sol, mediante la fotosíntesis, y la convierten en energía química. Esta es la misma que se aprovechará más adelante. El resultado es el desarrollo de una fuente no contaminante y muy competitiva.

Para obtener energía a partir de la biomasa, el método más sencillo es la combustión directa. Se puede hacer a través de la quema de madera, y de esa manera se generan energía térmica y eléctrica. El procedimiento se hace a través de calderas de biomasa, que usan como combustible los residuos forestales mencionados anteriormente. Estas máquinas son muy eficientes medioambientalmente. Además, son seguras y económicas, lo que implica beneficios a la hora de pensar en estas actividades. La biomasa, además puede usarse para obtener biogás y otros biocombustibles, como el biodiesel.

Este método se puede emplear en ambientes chicos o en espacios grandes. Por ejemplo, puede servir para calefaccionar una casa o puede usarse en centrales térmicas, para obtener electricidad o proveer a una ciudad.

El uso de la biomasa conlleva ventajas en comparación con las energías tradicionales. En principio, porque se trata de un recurso renovable, ya que se obtiene de fuentes inagotables, que tienen una enorme capacidad de regeneración de manera natural. Además, este método permite que los residuos se conviertan en recursos. El excedente de la producción de la industria agrícola es el que se usa para obtener energía. Por otra parte, los residuos que produce la biomasa, como las cenizas, pueden reutilizarse como abono.

El procedimiento descripto no es contaminante, a pesar de que para la generación de energía se deba usar la combustión. Al ser quemadas, las plantas expulsan la misma cantidad de dióxido de carbono que absorbieron durante su ciclo de vida, por lo que este gas no aumenta en la atmósfera.

Otra ventaja de la biomasa es que colabora con la limpieza forestal. El uso de los residuos de la naturaleza implica que haya menos incendios, menos erosión y menos degradación del suelo.

La biomasa, además, logra los mismos resultados que otras energías pero con un precio más económico, que puede llegar a ser cuatro veces menor que el de combustibles como el petróleo o el carbón.

Por último, este sistema reduce las emisiones de gases de efecto invernadero y también favorece la diversificación del sector forestal, lo que genera empleo en el ámbito rural.

La empresa azucarera Ledesma también tiene un proyecto de biomasa. Desde el año 2010 usan los restos vegetales que quedan en el campo luego de la cosecha, así como restos de madera de plantaciones sostenibles para obtener energía. A partir de 2012 empezaron a hacer plantaciones intensivas de eucaliptus especialmente para generar biomasa, algo que también es muy usado en el mundo.

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