Biolcati: "Mi mujer me retó y me dijo, te avisé"

Biolcati:
Tras la revelación de sus negociaciones con el Gobierno, asegura que la Mesa de Enlace "es inquebrantable".
Hoy Hugo Biolcati está seguro de pocas cosas. Pero las tiene muy claras: no le cree más nada al Gobierno, salvo que lo firmen; confía como nunca en que la Comisión de Enlace es inquebrantable y, de ahora en más, le va a hacer caso a su mujer. Es que Dolores le avisó. Y se lo remarcó cuando el hombre llegó a su casa herido el miércoles a la noche: "Yo te dije que no te juntes con De Vido", le reprochó.

El presidente de la Sociedad Rural había confiado el secreto de las negociaciones con el Ministro de Planificación a otros miembros de la entidad y a su esposa. "La que más insistió fue mi mujer", recordó, y admitió que en todo el episodio "uno de los peores momentos" fue entrar a su casa y escuchar el reto de su mujer y 'yo te avisé'. Ahora se ríe y, arrepentido, acepta: "Esa gente actúa de esa manera".

Es complicado imaginar la furia que lo abofeteó el miércoles, tomando mate en el escritorio de su residencia de Martínez, entre fotografías familiares y un gaucho caricaturizado con el grito de "ahijuna" que lo mira de reojo desde una de las paredes beige. De camisa a cuadros y pantalones hueso abrochados por una yunta de alpaca que cierra por delante el cinto de cuero crudo, Biolcati relató a Clarín los detalles de la "historia De Vido", que comenzó el 5 de enero y terminó con el "deschave" del vocero presidencial Miguel Núñez.

Sin marcas a la vista, el titular de la institución más aristocrática del campo se esfuerza por alejar cualquier símbolo de ostentación. Y también de quebranto: "Yo me siento fortalecido con lo que intentó ser una maniobra dirigida hacia mí y la Comisión. Esto al Gobierno se le volvió en contra".

¿Y usted no queda mal posicionado en la Comisión de Enlace?

No. Voy a tener la misma voz.

¿No se le ocurrió comentarles que estaba negociando?

No. Me pidieron confidencialidad y secreto. Y un secreto entre más de dos no existe.

¿Y eso no es una falta con los otros dirigentes del campo?

No. Nuestro compromiso es no avalar acuerdos sin el respaldo de los cuatro. Eso no quiere decir que no intentemos buscar puertas.

La gran pregunta es cómo sigue todo. La respuesta, contundente: "Destruyeron la confianza, el último puente que quedaba para negociar. Las nuevas negociaciones empiezan rengas". Arriesga, sin embargo, una posible forma: "Hay que concretar hechos. Este Gobierno vive de anuncios para las tapas de los diarios, y nosotros ese juego no se lo vamos a hacer".

¿Espera algo del martes?

Soy escéptico. Lo que nos ofrecieron no sirve ni para arrancar.

¿Y qué sirve para arrancar?

Un giro copernicano. Poner todos los puntos sobre la mesa y comenzar a trabajar sobre una política agropecuaria distinta de la que tanto daño le causó al país.

En el tono cuando habla de los Kirchner se nota que Biolcati no vislumbra una salida. Pero enseguida cambia la actitud: "Creo que se está gestando un cambio. Los Kirchner no van a cambiar , pero van a tener menos poder. Y las decisiones de fondo están en el Congreso". Y ahí concurrirán a una audiencia pública el miércoles, para hablar de retenciones.

Si el gobierno recapacita, ¿lo festejarían como un triunfo?

No. Sería el resultado de una realidad nueva. La crisis derrumbó los precios y la sequía hizo estragos en la producción. Esa es la nueva realidad sobre la que hay que actuar. Es sentido común.

Y si el conflicto se termina, ¿su mujer lo va a felicitar?

Va a estar aliviada, como todos.

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