Binner y Reutemann: lejos en la urnas, cerca en las intenciones

Binner y Reutemann: lejos en la urnas, cerca en las intenciones
Ambos creen que el kirchnerismo está agotado y por eso compiten por ser los más confrontativos.
No coinciden en nada, o en casi nada. Hermes Binner, impedido legalmente de ir por la reelección, ya ha dicho que no se jubilará de la política en 2011 y Carlos Reutemann no se imagina reposando en el campo. Esta es una de las pocas certezas que los vincula de cara al futuro a estos dos rivales acérrimos que ayer volvieron a disputar el poder en Santa Fe, uno de los distritos más grandes del país.

¿Serán presidenciables? ¿Será Binner el compañero de fórmula de Julio Cobos? ¿Y si Reutemann pega el volantazo y se vuelve a presentar para la gobernación? Hay otro dato que los une: los dos creen que el tiempo K está agotado y no le pondrán fin al duelo que inauguraron en esta campaña por ver quién se exhibe más confrontativo con la Casa Rosada.

Nada se confirma y nada se descarta en este universo de probabilidades. "No se trata de confirmar o de descartar", dijo Binner a Clarín ante las insistentes preguntas sobre sus próximos pasos políticos. "No está en mis preocupaciones ser presidenciable", concedió, como un suspiro, no muy convencido.

En rigor, en su entorno creen que es un momento difícil para que brinde definiciones tajantes. La división en el Acuerdo Cívico lo ubica en un lugar incómodo. Elisa Carrió se abrió con críticas al socialismo por su sintonía con el kirchnerismo en el debate de la ley de medios y en la relación con Cobos, con quien dice tener química, también quedó preso del voto positivo del bloque socialista. El vicepresidente es uno de los que se opone con mayor tenacidad a la movida K en el Congreso.

Quienes tienen trato diario con Binner aseguran que no le obsesiona la idea de ser candidato a presidente. "El salto de Rosario a la provincia le dio un panorama acabado de lo difícil que es gobernar en la Argentina", confió uno de sus hombres incondicionales. ¿Y como vice? La posibilidad le atrae, pero tiene sus reparos. Prioriza la plataforma por sobre los nombres y además tiene temor a quedar atrapado en la siempre agitada interna de la UCR, socio del PS. Ha decidido no hablar del tema hasta entrado 2011.

El misterio también rodea a Reutemann. El Lole es, además de senador, su propio vocero y muy pocos conocen lo que piensa. Existe, aún en aquellos que gozan de su simpatía, una suerte de freno compulsivo por no preguntarle lo que el peronismo anti-K se pregunta desde hace un buen tiempo: si, esta vez, dirá que sí a una candidatura presidencial.

"Ya nos dijo mil veces que no va a decir una palabra. Nada de nada", contó ayer una de sus colaboradoras. Con ese silencio volvió a Buenos Aires el peronista disidente Felipe Solá, que lo visitó con la propuesta concreta de acompañarlo como vice en una eventual fórmula del PJ. Solá no es el único que habla con Reutemann: el senador suele abrir él mismo la tranquera de su campo en Llambí Campbell para recibir visitas. Como Solá, casi todos suelen irse desahuciados. Les pasó, recientemente, al salteño Juan Carlos Romero y al puntano Adolfo Rodríguez Saá.

En Santa Fe capital, un rumor se acuñó en los últimos tiempos en círculos peronistas: Reutemann no descartaría amagar con ir a la presidencial para saltar, cuando vea el hueco, a la provincia. Alguien se lo preguntó en tono de chiste después de un programa de televisión. El Lole sólo sonrió.

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