Binner hace la "Gran Schiaretti" y amenaza con emitir cuasimonedas

Binner hace la "Gran Schiaretti" y amenaza con emitir cuasimonedas
La "gran Schiaretti": el gobernador Hermes Binner adoptó una táctica parecida a la de su colega cordobés y advirtió ayer que podría echar mano de la emisión de bonos y cuasimonedas para pagar salarios y compromisos con los proveedores.
Si bien relacionó esta posibilidad con los incumplimientos de la Nación en la transferencia de recursos, funcionarios del Ministerio de Economía redirigieron la presión a la Legislatura provincial, donde el Senado debe debatir la semana próxima el presupuesto y la reforma tributaria.

Sobre el filo del año, el oficialismo provincial decidió poner toda la carne en el asador para forzar la sanción de la reforma impositiva y la autorización para tomar deuda que contempla el proyecto de presupuesto 2010. El jueves, al mismo tiempo que esa iniciativa que tiene media sanción de Diputados entraba en la Cámara alta, envió el mensaje 3.694, en el que se les solicita a los miembros de la Cámara alta una autorización para utilizar hasta un 100 por ciento las disponibilidades del Fondo Unificado de Cuentas Oficiales (Fuco), el fondo que reúne las disponibilidades de unas 800 cuentas oficiales.

Como explicaron tanto el secretario de Finanzas, Carlos Fernández, como el diputado oficialista Raúl Lamberto, se trata del crédito más barato al que puede acceder el Estado para cumplir con los compromisos más urgentes. Es una suerte de préstamo a tasa cero, una modalidad similar a la que el gobierno nacional aplica con la Ansés. Por ley, estas disponibilades, que surgen en muchos casos de la subejecución de partidas, pueden ser utilizadas hasta el 80 por ciento. El oficialismo quiere autorización por el 100 por ciento.

Pero al mismo tiempo, el paquetito alternativo al del presupuesto y reforma tributaria, pide suspender para 2009 y 2010 el artículo 32 de la ley de responsabilidad fiscal (suspendido ya por el Congreso nacional), de modo de poder destinar partidas de distintos rubros para financiar gasto corriente. También pidió autorización para emitir letras y pagarés en el corto plazo y para emitir una sexta cuota de patentes para 2009.

La doctrina del incendio, ya utilizada con la presión de municipios y comunas sobre los legisladores, fue abonada ayer por el intendente Miguel Lifschitz, quien advirtió que si no se aprueba la reforma fiscal será difícil abordar las demandas salariales del año próximo y "no habrá otra alternativa que recurrir a mecanismos alternativos como la emisión de bonos".

Pero fue el propio Binner el que dobló la apuesta al adoptar la "Gran Schiaretti". Durante una rueda de prensa, contestó una pregunta sobre si seguiría los pasos del gobernador cordobés en relación a emitir cuasimonedas, con un "yo no descarto nada por completo".

De relación tortuosa con el gobierno nacional y con una situación financiera que arrastra dificultades históricas, el mandatario de Córdoba, Juan Schiaretti, aprendió rápidamente que la amenaza de emitir cuasimonedas es una arma efectiva para soltar la disciplinadora caja del gobierno nacional. Ayer, luego de una semana en la que dio pelos y señales sobre la impresión y el nombre del bono que pensaba emitir por 250 millones de pesos para pagar sueldos, firmó con el ministro de Economía de la Nación, Amado Boudou, un convenio para recibir en base a un cronograma acordado parte de los fondos para financiar la Caja de Jubilaciones y los contemplados en el Programa de Asistencia Financiera (PAF).

A diferencia de su colega mediterráneo, Binner no parece estar en la mira del armado político nacional y tampoco tiene una reforma tributaria (Schiaretti va por la segunda). De modo que, más allá de que la crítica del santafesino fue para el "antifederalismo" del poder central, la presión está claramente orientada a la Legislatura.

Esta particularidad local no se excluye con la cruzada federal. De hecho, el senador socialista Rubén Giustiniani participó ayer con colegas opositores de Córdoba, Catamarca, San Luis y La Pampa, del anuncio de una presentación a la Corte Suprema para que el gobierno cumpla con la ley de coparticipación federal. El pedido tiene una doble vía: permitir presentar nuevos elementos a las demandas entabladas por esas provincias y pujar para que se cumpla a garantía de transferencia de recursos coparticipables a las provincias.

La pelea federal se aviva con la necesidad de recursos tanto de la Nación como de las provincias e incluye un fuerte condimento político. De hecho, sin convertibilidad, las provincias no necesitarían emitir cuasimonedas si el Estado nacional emite pesos y los gira. Pero el desafío que implica la moneda propia, sobre todo cuando el gobierno busca endeudarse en el mercado internacional, es lo que más pega.

Comentá la nota