Binner: "El gobierno nacional tiene actitud poco integradora"

"Es una relación poco integradora", fue la tajante interpretación que hizo ayer el gobernador Hermes Binner sobre la polémica visita de anteayer a la planta de Sancor por parte del secretario de Comercio Guillermo Moreno sin haber participado a las autoridades provinciales y que generó la reacción de la Casa Gris mediante una carta abierta del Ministerio de la Producción.
 "Nos parece bien que vengan los funcionarios nacionales a conocer los problemas vinculados al campo que es una de las columnas vertebrales de la economia santafesina y que indudablemente tienen que conocerlos. Encerrados en Olivos no pueden", reflexionó.

   Pero también aclaró que "nos preocupa el hecho de no compartir con las autoridades provinciales y municipales este hecho, porque indudablemente se compone esta situación de una relación poco integradora", se explayó Binner al ser consultado sobre un tema que generó una pequeña polémica entre el gobierno provincial y nacional.

   Por caso, ayer el ministro del Interior, Florenico Randazzo, se refirió al tema y consideró como "anacrónico" que "se crea que en cualquier política que se desarrolle debe estar sí o sí el gobernador provincial".

   Para Randazzo, Binner "no tiene razón" cuando expresa, como lo hizo un miembro de su gabinete por carta (el ministro de Producción Juan José Bertero), su molestia porque el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, se reunió con los directivos de la planta lechera Sancor sin avisarle al gobierno santafesino.

   También vaticinó que es imperioso hallar esa "política común con la Nación ante lo que definió como "una situación muy grave a partir en primer lugar de una crisis internacional, en segundo lugar una incomprensión del gobierno nacional hacia el campo y en tercero una sequía que es inédita".

Un tema sin saldar. Para Binner en la Rosada "no han podido superar lo que sucedió con la resolución 125, pero hay que darle una oportunidad al campo para que produzca, de lo contrario da la impresión de que estamos matando la gallina de los huevos de oro".

   Pero los pronunciamientos del gobernador subieron de tono y llegaron a cuestionar el alcance de las medidas que anunció la presidenta Cristina Fernández para incentivar el consumo. "De las crisis no se sale con medidas pequeñas como es cambiar una heladera, sino con producción y trabajo. Si logramos generar confianza en el sector productivo tanto primario como industrial y si logramos que no se despida gente y a los jubilados se les pague lo que dice la Constitución, todo ese dinero comienza a reciclarse y genera una perspectiva distinta en la economía".

   Aunque reconoció que "el gobierno nacional no se caracteriza por el diálogo", dijo que "hay espacios para hablar y cada vez que hemos pedido hacerlo con la presidenta lo hemos logrado". Al respecto adelantó que acordó con el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, un encuentro con la presidenta al regreso de su viaje.

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