Binner admitió que "no hay plata" para subir los sueldos

Los docentes privados y estatales se movilizaron ayer en el marco de un paro con alto acatamiento en toda la provincia. La medida contó con la adhesión de distintos gremios y organizaciones sociales que hicieron oír demandas similares. Pero el pedido chocó de frente contra la lacónica afirmación del gobernador.
"No hay plata para aumentar más sueldos", disparó tajante Hermes Binner, aunque aclaró que no se descontará el día de huelga.

El futuro se advierte por demás de complicado, ya que minutos después de que Binner dejara en claro que las arcas provinciales están secas, los maestros advirtieron que si no hay respuesta mantendrán en alto sus reclamos.

El Sindicato Argentino de Docentes Particulares (Sadop), que también participó de la huelga, denunció presiones por parte de las patronales, sobre todo en colegios de la zona céntrica.

Desde las 10, los manifestantes se alistaron frente al Palacio de los Leones y partieron por calle Santa Fe hacia plaza San Martín, donde la Corriente Clasista y Combativa comenzaba una jornada de acampe (ver aparte). Precedidos por un categórico cartel pidiendo la reapertura de la discusión salarial, la columna marchó entre redoblantes, papelitos y una consigna que anunciaba la unidad de los trabajadores. De esta aspiración dio cuenta la colorida presencia de carteles de las distintas agrupaciones participantes.

"La convocatoria es masiva y unánime, el paro fue total, no tiene fisuras", dijo exultante el secretario general de Amsafé Rosario, Gustavo Terés, en medio de la marcha. En su opinión, la consistencia de la medida de fuerza a la que le adjudicaron un acatamiento del cien por ciento, es la mejor prueba de la "justeza del reclamo".

"¿El gobierno de la provincia dice que no tiene plata?. Nosotros tampoco", inquirió y respondió Terés y abogó para que la solución oficial transite otros caminos. "No se puede aplicar la misma receta de siempre para salir de la crisis, hay que terminar con los subsidios a las empresas y con las retenciones impositivas, hay que cobrar a los que más tienen y pagan poco para poder poner la plata en el bolsillo de los trabajadores", fundamentó el docente, quien fue uno de los oradores en el acto que cerró la marcha frente a la sede local de la Gobernación.

En la calle. Para Terés, sólo la firmeza de la movilización puede "torcer" la voluntad de los gobernantes a fin de no cortar el hilo más delgado para pagar la crisis. "Que el gobierno provincial discuta una política impositiva con los que más tienen, para poner plata en los bolsillos de los trabajadores", propuso como una de las soluciones estructurales posibles. Además, dijo que no se cumplió con la promesa de discutir paritarias dos veces al año.

"No somos responsables de la crisis y nuestro salario no cotiza en bolsa, pero vamos a reclamar bien fuerte por un sueldo que se aproxime a la canasta familiar", insistió Terés frente a la nutrida presencia en plaza San Martín, donde además se reclamó por la jubilación con 25 años de servicio y por el acceso a la vivienda para los docentes que invierten un 60 por ciento de sus haberes en el pago del alquiler.

Comentá la nota