Ya no hay billetes en la caja provincial

Por Walter Brown

Un déficit financiero que puede alcanzar a los $ 6.700 millones al cierre del año, una caída en las transferencias de fondos de la Nación, un estancamiento de los ingresos propios, la necesidad de afrontar el pago de deudas y una conflictividad creciente por reclamos salariales del sector público.

El oscuro escenario de las finanzas bonaerenses, sumado a la aún incierta respuesta de los mercados internacionales ante una emisión provincial, apuró el acuerdo de la administración de Daniel Scioli con proveedores para emitir los nuevos bonos.

Para muchos proveedores, la alternativa a no aceptar estos títulos como parte o la totalidad del pago de sus servicios podría significar permanecer en una lista de acreedores por tiempo indefinido. Y para la provincia, poder postergar pagos por $ 850 millones implica un alivio para atender salarios y evitar un duro regreso a las cuasimonedas.

Por eso, no es extraño que por estas horas el equipo económico provincial celebre la medida en la intimidad, aunque más no sea porque sirvió para evitar el costo político que hubiese implicado la vuelta de los patacones. Y hasta se atreva a anunciar el pago de un plus a jubilados, como lo hizo la Nación. Aunque en su billetera, apenas queden algunas monedas.

Comentá la nota