Biden vende en Polonia un nuevo escudo light

El primer ministro polaco, Donald Tusk, manifestó hoy tras su reunión con el vicepresidente de EE.UU., Joe Biden, que Polonia "está dispuesta a participar" en el nuevo sistema antimisiles diseñado por la administración del presidente Barack Obama, que calificó de "muy interesante" y "necesario".
Biden se refirió a Polonia como uno de los "aliados más cercanos" y elogió las ventajas que tendrá el nuevo escudo balístico, con el que Washington sustituirá al proyecto elaborado por el ex mandatario George W. Bush, que incluía desplegar diez lanzaderas de misiles de largo alcance en suelo polaco para evitar posibles ataques de Irán.

El vicepresidente adelantó que el nuevo escudo "será más eficaz que el anterior" y permitirá colaborar activamente con la estructura defensiva de la OTAN, lo que se traducirá en un incremento de la seguridad europea.

Ni Tusk ni Biden entraron en detalles sobre el nuevo escudo balístico, que contará con misiles SM-3, un sistema interceptador móvil de menor alcance y menos potente que el planeado inicialmente por el equipo de Bush.

La visita de Biden también sirvió para reactivar las relaciones entre EE.UU., Polonia y el resto de países de la órbita poscomunista, enturbiadas después de que Obama renunciase a continuar con el sistema de cohetes diseñado por su antecesor, algo que desde Varsovia se consideró como una concesión a Moscú.

Esa decisión contó con el beneplácito de Rusia, que consideraba el polémico escudo como una agresión directa y había amenazado con desplegar misiles en Kaliningrado como respuesta.

Biden, quien antes de reunirse con Tusk colocó una ofrenda floral ante el monumento a los héroes del gueto de Varsovia, insistió ayer en la importancia que Polonia tiene para EE.UU. y en los "valores comunes" que unen a ambos países.

El vicepresidente, quien también alabó la aportación del contingente polaco en Afganistán y la colaboración de ese país en el marco de la OTAN, completará su viaje centroeuropeo con visitas a Rumania y a la República Checa.

Por otra parte, Biden refutó las opiniones según las cuales Washington habría sacrificado a los países de Europa Central para mejorar sus relaciones con Rusia, en una entrevista publicada el miércoles en el diario polaco Rzeczpospolita.

"No tenemos ningún acuerdo con Rusia en detrimento de Europa Central. Hemos dicho claramente que nuestras gestiones para mejorar relaciones con Rusia no se harán en perjuicio de Europa Central", insistió en la entrevista. "Apreciamos mucho la cooperación con nuestros aliados en el ámbito de la defensa antimisil, sobre todo nuestra cooperación con Polonia y República Checa. Contamos con esa cooperación para proyectos futuros", añadió Biden.

El 17 de septiembre, el presidente Barack Obama anunció un "nuevo enfoque" en el proyecto estadounidense de defensa antimisil en Europa Central, tras reevaluar a la baja la amenaza balística iraní.

A principios de año, la canciller estadounidense, Hillary Clinton, viajó a Moscú y le regaló al primer ministro Vladimir Putin una botonera para "relanzar" la relación entre ambos países, tras un enfriamiento durante el gobierno de George W. Bush.

A partir de entonces, negociadores rusos y norteamericanos alcanzaron un acuerdo para reducir los respectivos arsenales nucleares e interrumpir la fabricación de ojivas nucleares. Al mismo tiempo crecía la ansiedad en Europa del Este, sobre todo en Polonia, país donde la simpatía por Estados Unidos alcanza uno de los índices más altos de Europa.

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