Berlusconi implica a su principal aliado en un caso de prostitución

Berlusconi implica a su principal aliado en un caso de prostitución
Es Gianfranco Fini, presidente de la Cámara de Diputados. Su popularidad viene en aumento y está cada vez más alejado del cuestionado primer ministro italiano. La denuncia la hizo el diario "Il Giornale", propiedad de la familia del premier.
El "crescendo" de escándalos y enconos políticos en Italia parece no tener límites, haciendo presagiar terremotos político-institucionales. El último: a través de Il Giornale, el diario de su familia que controla totalmente, el primer ministro Silvio Berlusconi ha implicado a Gianfranco Fini, su principal aliado (aunque cada día más peleado con él), en un caso de prostitución. Fini ocupa el tercer cargo del Estado como presidente de la Cámara de Diputados y fue cofundador (en marzo del año pasado) del partido de las Libertades (PDL) con "Il Cavaliere".

Pero están en desacuerdo prácticamente en todo y enfrentados en lo que se perfila como una guerra civil en el corazón del poder conservador italiano (ver Fini,...). Fini, cuya imagen va claramente en alza, presentó ayer una querella penal por difamación contra Vittorio Feltri, el director de Il Giornale, el diario de la familia Berlusconi. Después de atacar al presidente de la Cámara de Diputados acusándolo de ser un camarada de ruta de las izquierdas e intimarlo a obedecer a Berlusconi o retirarse del partido, Feltri cargó las tintas ante las críticas reiteradas de Fini a Berlusconi.

"Hoy le toca al premier, mañana podría tocarle al presidente de la Cámara. Es suficiente remitirse a un legajo del 2000 sobre episodios de prostitución referentes a personajes de la Alianza nacional para montar un escándalo, mejor no despertar al perro que duerme", advirtió el diario. Clarín encontró en Internet antecedentes de este caso con el que amenaza el diario de Feltri, que se remontaría a 1999 y en el que estaría implicada una "madama" que cambiaba favores por chicas del campo rentado entre parlamentarios italianos. Aunque no se dan nombres, entre los diputados de Alianza Nacional se encontraría el mismo Fini, de acuerdo a las insinuaciones de Feltri. Pero no hay noticias de que el presidente de Diputados haya sufrido problemas penales. Ayer, Fini presentó una querella contra Feltri. Berlusconi no desmintió esta vez al director de Il Giornale.

En pocas semanas, Feltri se ha convertido en una amenazante pesadilla. Berlusconi, decidido a lanzar una contraofensiva que lo saque de entre las cuerda de los escándalos sexuales en los que está envuelto y de los que se proclama inocente, nombró a Feltri director del diario de familia a comienzos de agosto. El 28 de ese mes, el nuevo director, un periodista de talento de los casos "de asalto", denunció al director del diario católico Avvenire, de los obispos italianos, Dino Boffo. Feltri afirmó que Boffo estuvo metido en un escándalo por el que debió pagar una multa en los tribunales en 2004 tras asediar a una mujer para que dejara a su pareja, un hombre con el que el director de Avvenire mantenía relaciones sexuales.

Boffo, que criticaba el estilo "poco sobrio" de Berlusconi y lo invitaba a cambiar de vida, se declaró inocente, pero el escándalo terminó obligándolo a renunciar. Berlusconi dijo que se disociaba del ataque y que la relación con el Vaticano es excelente. Pero la herida ha quedado abierta y, como dijo un obispo, "la Iglesia perdona pero no olvida". La denuncia penal de Fini contra Feltri traerá también consecuencias políticas mayúsculas. Ayer, 60 diputados ex Alianza Nacional, vecinos a Fini, le mandaron una carta al jefe del partido, Berlusconi, advirtiéndole que "es necesario evitar un cortocircuito". Le pidieron "un pacto de consulta permanente", para obtener un reequilibrio de fuerzas, pues Berlusconi privilegia la relación con la Liga Norte de Umberto Bossi.

La herida por los ataques a Fini ha comenzado a supurar y se dibujan ya escenarios de fin de régimen. Se sabe que el Vaticano favorece una recomposición del centrismo cristiano, en torno a la UCD de Pier Francesco Casini, un ex aliado de Berlusconi que formó su propio partido, hoy la tercera fuerza parlamentaria. El sábado Fini fue a la asamblea de la UDC y planteó sus discrepancias con Berlusconi, logrando un notable consenso. Se habla de otro personaje que confluiría en el proyecto de centro. El ex alcalde de centroizquierda y católico Franceso Rutelli, que abandonaría el partido Democrático. Y a la convocatoria respondería un personaje aún más importante: el presidente de la Fiat y la Ferrari, Luca de Montezemolo, uno de los líderes empresarios clave de Italia. Fini sería la figura consular del proyecto, una perspectiva que alarma mucho a Berlusconi y explica los ataques a través de Il Giornale.

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