Berlusconi acusado de coima

Un tribunal de Milán dictaminó que el primer ministro italiano sobornó al abogado inglés David Mills para que lo ayude a violar las leyes italianas y mantener los ingentes beneficios obtenidos en paraísos fiscales.
Un tribunal de Milán dictaminó ayer que el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, sobornó al abogado inglés David Mills para que lo ayude a violar las leyes italianas y evadir impuestos. Por aceptar el dinero de Il Cavaliere, el tribunal italiano condenó a Mills a cuatro años y medio de cárcel.

En su fallo, de 400 páginas, la jueza Nicoletta Gandus sostuvo que Berlusconi le pagó al abogado británico 600 mil dólares en 1997 a través de su megaempresa familiar de negocios financieros y mediáticos Fininvest para que éste incurra en falso testimonio ante la Justicia italiana con el objetivo de proporcionarle impunidad al ahora primer ministro y asegurar las ganancias de sus empresas.

Apenas se enteró de la sentencia, Berlusconi reaccionó indignado desde Roma e impugnó el fallo de la jueza al afirmar que no se corresponde con la verdad de los hechos. "Es una sentencia simplemente escandalosa, contraria a la realidad", señaló el primer ministro. "Si hay un hecho indiscutible es que no hubo entrega de dinero al señor Mills", agregó.

Pero lejos de concordar con las palabras del hombre más poderoso de Italia, el tribunal consideró probado el pago de la coima. "Es un hecho que el señor Mills recibió durante años enormes sumas de dinero de Fininvest", reza el fallo. "Al declarar en falso ante los jueces en el transcurso de la investigación, el señor Mills permitió a Silvio Berlusconi mantener los ingentes beneficios obtenidos en paraísos fiscales, además de burlar abiertamente las leyes antimonopolio de los medios de comunicación en nuestro país", precisó el texto.

No obstante, a la sentencia, por ahora, le faltó una parte, ya que el tribunal no pudo expedirse sobre el castigo que el correspondería al corruptor, es decir, Berlusconi. Ello se debe a que en Italia el primer ministro y otros altos funcionarios del Estado se encuentran protegidos desde el año pasado por la llamada Ley Alfano, una pieza de legislación que les garantiza la inmunidad.

La constitucionalidad de esta ley está siendo analizada en estos momentos por el Tribunal Constitucional de Italia y, hasta que éste no se expida sobre el asunto, el tribunal de Milán decidió aplazar un posible procesamiento del primer ministro.

Por eso, diversas voces de líderes de la oposición ya se alzaron para exigirle a Berlusconi que renuncie a su inmunidad y allane así el camino a la Justicia. "Que renuncie a los privilegios de la Ley Alfano y se someta a un juicio como todos los ciudadanos italianos", exigió Dario Franceschini, el líder del opositor Partido Demócrata (PD).

A su turno, Antonio Di Pietro, de Italia de los Valores (IDV), fue más lejos aún y afirmó que Il Cavaliere debe someterse a la Justicia o renunciar. "Berlusconi es un corruptor judicial que se hizo una ley a su medida para evitar ser procesado. Que renuncie a la inmunidad o dimita", disparó en conferencia de prensa.

A la exigencia de que Berlusconi renuncie a su inmunidad se sumaron numerosos parlamentarios del centro-izquierdista PD, como el senador Luigi Zanda o la vicepresidente de esa formación política en la Cámara de los Diputados, Marina Sereni.

Sin embargo, el abogado de Berlusconi y diputado del oficialista Pueblo de la Libertad (PDL), Niccolo Ghedini, confió en que la sentencia de Mills sea rechazada en el Tribunal de Apelación por la "insostenibilidad de los hechos". Además, el líder de los diputados del PDL, Fabrizio Cicchitto, criticó" el "uso político de la Justicia" por parte de la oposición. Lo cierto es que cuando aún el magnate de los medios intentaba salir de su problemático divorcio, ve a la luz el asunto de los sobornos para complicar más su imagen.

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