En Berlín el mundo llamó a tirar las nuevas barreras

Más de 100.000 personas celebraron ayer en la capital alemana
BERLIN.- Gritos de júbilo, aplausos, la simbólica caída en cadena de 1000 fichas gigantes de dominó justo en el trayecto donde se levantaba el Muro de la Vergüenza y una gran emoción que embargó a los más de 100.000 visitantes y a todos los habitantes de Berlín. Así celebró ayer esta ciudad el 20° aniversario de la caída de la muralla, que por más de 28 años fue el símbolo tangible de la Guerra Fría.

"Hoy estamos juntos, unidos: usemos bien esta oportunidad de libertad para superar las barreras de nuestros tiempos. Sigamos adelante con la libertad", clamó ante la majestuosa Puerta de Brandeburgo la canciller alemana, Angela Merkel, en el acto final de una jornada llena de conmemoraciones que ni el frío ni una lluvia incesante lograron empañar.

Antes, mientras sonaban las notas de "Wind of change", la canción del grupo alemán Scorpions que se convirtió en el símbolo de la caída del Muro, un grupo de niños cruzó la Puerta de Brandeburgo, emblema de la división entre Este y el Oeste. Segundos más tarde, también cruzaron la frontera que ya no está los jefes de Estado y representantes de la mayoría de las potencias mundiales. Visiblemente emocionados, recordaron aquella revolución pacífica que logró lo que en 1989 parecía imposible: ponerle punto final a la Guerra Fría.

La imagen resumió el clima de unidad que se vivió en la Fiesta de la Libertad, una celebración espectacular en la que descollaron el concierto de la Orquesta Estatal de Berlín, dirigida por Daniel Barenboim, las actuaciones de Plácido Domingo, Bon Jovi y Paul van Dyck, y los fantásticos fuegos artificiales finales.

"Hay que luchar por la libertad, hay que defender la libertad, sin libertad no hay democracia, sin libertad no hay diversidad, sin libertad no hay tolerancia y sin libertad no hay una

Europa unida", dijo Merkel, la anfitriona del gran día de la libertad, que puso el broche de oro a las intervenciones que habían hecho antes sus invitados ilustres. Es decir, los representantes de las cuatro potencias aliadas que se repartieron Berlín al final de la Segunda Guerra: los presidentes de Rusia y Francia, Dimitri Medvedev y Nicolas Sarkozy; el primer ministro británico, Gordon Brown, y la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton.

Barack Obama, el gran ausente, finalmente apareció en un videomensaje transmitido por pantalla gigante, que fue recibido por el público con una ovación. "No debemos olvidar el 9 de noviembre de 1989 y los sacrificios que lo hicieron posible. Debemos sostener la amistad transatlántica para que nunca vacile. Juntos, debemos mantener prendido el faro de la libertad para aquellos que aún viven en la oscuridad de las tiranías y que creen en la esperanza de un día más luminoso", dijo Obama.

Antes, también había sido muy aplaudido Brown, que les habló directamente a los berlineses. "El mundo está orgulloso de ustedes, habitantes de Berlín. Ustedes derribaron el muro. Por su coraje, dos Berlín son una; dos Alemanias son una y dos Europas son una", afirmó, con los ojos brillosos. Sarkozy, por su parte, también llamó a "derribar los muros que dividen aún ciudades, territorios, pueblos".

Como había sucedido hace diez años, la estrella del aniversario fue el ex líder soviético Mikhail Gorbachov, que en los diversos actos que hubo fue recibido como un héroe, al grito de "¡Gorby! ¡Gorby!".

Si hace 20 años no se derramó ni una sola gota de sangre durante la caída del Muro, fue justamente debido a la política de apertura de Gorbachov. Una perestroika que ayer fue agradecida más de una vez por Merkel, que destacó el papel fundamental del entonces líder de la Unión Soviética, así como del ex canciller alemán Helmut Kohl, ausente debido a motivos de salud, y de quienes estaban al frente de otros países bajo el yugo comunista, como Hungría y Polonia.

Con la sensación de estar participando en otro momento histórico, pero 20 años después, pese al tiempo inclemente y a que no era feriado, miles de alemanes y turistas de todo el mundo participaron de los festejos. "Quisimos ser parte del momento", dijeron a La Nacion Nancy Cieza y Marcia Toledo, dos peruanas que estudian en Berlín, mientras se sacaban fotos.

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