Bergoglio reclamó que no les roben la esperanza a los jóvenes

Bergoglio reclamó que no les roben la esperanza a los jóvenes
Dijo que la Virgen mira a todos sin exclusión y se ocupa desde hace mucho de los pobres
El arzobispo de Buenos Aires, cardenal Jorge Bergoglio, llamó a los jóvenes a estar alertas "para que no nos roben la esperanza" y pidió por "tantos descartados", por los más pobres, "esos hijos que tienen nombre".

Al concluir la 35a. Peregrinación Juvenil a Pie a Luján, que reunió a cientos de miles de fieles que habían iniciado el sábado la marcha desde Liniers, el presidente del Episcopado dijo: "Nuestra Madre nos mira a todos sin exclusión, pero viene ocupándose desde hace mucho tiempo de los hijos más pobres; los hijos que en las sumas y en las restas de los cálculos van quedando al borde del camino".

Los llamó "los hijos del descarte, a los que usaron", en sintonía con mensajes anteriores, en los que advertía sobre los excluidos y los "sobrantes". No hubo ninguna referencia explícita a las afirmaciones de la presidenta Cristina Kirchner, que el jueves último había advertido: "Algunos hablan y otros nos ocupamos de la pobreza".

Más de 60 kilómetros

A las 7 de la mañana de ayer, Bergoglio concelebró la misa con doce obispos en la plaza Belgrano, con la basílica de Luján de fondo, llena de peregrinos cansados tras caminar más de 60 kilómetros. "Hasta aquí vienen peregrinando con muchos cansancios, no sólo el cansancio de los pies", dijo.

Habló de un "pueblo sufrido, que viene a Luján haciendo silencio en el corazón", pero señaló que "es un pueblo solidario, que viene cargando con la vida de otros hermanos".

Oró para que "juntos podamos contruir esta patria de hermanos".

Y pidió a la Virgen que ayudara a "borrar del corazón todo lo que nos pueda confundir". Al final, la gente repitió tres veces el lema "María, tu mirada renueva nuestra esperanza".

Varias fuentes consultadas por LA NACION señalaron que ya desde el mediodía del sábado empezaron a llegar peregrinos a Luján, antes de que la "imagen cabecera" partiera de Liniers. En una carpa de la Cruz Roja, instalada frente a la basílica trabajaron en turnos 85 personas. La licenciada en enfermería Yolanda Culzoni dijo que desde el sábado a las 13 hasta el domingo a las 8.30 habían atendido a 1500 personas, sobre todo por hipotensión o ampollas en los pies.

Fernando Torres, chofer de colectivos, de González Catán, fue con dos hijos y varios sobrinos. Pedía trabajo y rezaban por un sobrino recién nacido seismesino.

Yamila, de 17, de Villa Luzuriaga, pedía por un examen de su hermana mayor. Unos 60 jóvenes de rasgos orientales iban cubiertos con frazadas. Eran de la iglesia Santos Mártires Coreanos, de Flores. "Soy catequista y rezo por mis chicos", dijo Julio Ro, que estudia comercio exterior en la UADE y miembro de esa comunidad.

Fabiola, de 19, costurera, de Paso del Rey, pedía con su hermana Ximena, de 16, salud y que terminaran de pagar una casa que habían comprado.

La parroquia Nuestra Señora de Luján, del barrio Recreo, de Don Torcuato, convocó a 150 jóvenes. Un carrito los acompañaba con cantos y oraciones. Coordinaba el grupo Martín Soria, de 20 años, gastronómico sin empleo y catequista. Natalia, de 25, camarera de un hospital, precisó: "Damos catequesis de confirmación".

Signos de agradecimiento

Con un bastoncito, Lucio Rivas, de 68 años, se vino de La Rioja e hizo todo el camino desde Liniers, como viene haciendo desde hace 20 años, con su hijo de 35. "Hemos pedido tanto a la Virgen, que ya no nos alcanza el tiempo para devolverle los favores que nos hizo", dijo agradecido.

Evangelina Cavero, de 20 años, estudia enfermería en la Cruz Roja y trabaja en limpieza. Con su amiga Neda, de 21, empleó 12 horas para llegar. Son bolivianas, de Tarija, donde iban al santuario de la Virgen de Chaguaya. ¿Por qué fue Evangelina a Luján? "Por conocer y para pedir salud, para mi familia y por todos los enfermos", respondió.

Mujeres y hombres de la asociación civil Cultivida, de Luján, sostenían unos carteles que decían: "Abortar es matar". Mostraban una criatura abortada por inyección salina, de cuatro meses y medio de concebida. Y decían: "Miren esta bebita; es mucho más que una masa de tejido; es un ser humano perfectamente formado". Concluida la misa, desplegaron un cartelón que decía: "María, tu mirada denuncia el aborto".

En el altar se había colocado una imagen de la Virgen de Luján, que familiares de los caídos en la Guerra de las Malvinas llevarán el sábado al cenotafio inaugurado anteayer en el cementerio de Darwin, en las islas.

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