Bergoglio condenó el “acostumbramiento” a la pobreza

Bergoglio condenó el “acostumbramiento” a la pobreza
Desde Roma, el arzobispo de Buenos Aires instó a sus fieles a un ayuno de "privaciones, a favor de los hermanos más pobres".
El arzobispo de Buenos Aires, cardenal Jorge Bergoglio, condenó hoy "la indiferencia y el acostumbramiento" ante los padecimientos de los más pobres, en su mensaje de Cuaresma.

Además, instó a los porteños a un cumplir un ayuno que sea "signo de solidaridad con los que ayunan involuntariamente, y de justicia en un mundo cruel donde a unos se le hincha el estómago de comer y a otros el vientre de no comer".

"Hoy sólo se puede ayunar trabajando para que otros no ayunen. Hoy sólo se puede celebrar el ayuno asumiendo el dolor y la impotencia de millones de hambrientos", aseveró en la convocatoria al gesto solidario de la arquidiócesis de Buenos Aires, que envió desde Roma, Italia.

El arzobipo de Buenos Aires viajó a esa ciudad europea para preparar la entrevisita que los obispos de la Argentina mantendrán los primeros días de marzo con el papa Benedicto XVI.

Bergoglio alertó que "quien no ayuna por el pobre engaña a Dios", por lo que recordó que "ayunar es amar", es decir que "el ayuno voluntario debe ayudar a impedir los ayunos obligados de los pobres", precisó. "Ayunemos para que nadie tenga que ayunar", pidió el purpurado.

La Cuaresma es el tiempo litúrgico preparatorio para la Pascua, que la grey católica comenzará a transitar mañana con los oficios religiosos del Miércoles de Ceniza.

El primado argentino advirtió además sobre "el riesgo de la indiferencia", fruto de "un acostumbramiento" a los padecimientos de los más pobres, que "ya no causa asombro, ni estremece, ni golpea, ni cuestiona" y que conduce a perder el interés por "sus necesidades y su futuro".

"Nos acostumbramos a ver hombres y mujeres de toda edad pidiendo o revolviendo la basura, a muchos ancianos durmiendo en las esquinas o en los umbrales de los negocios, a muchos chicos durante el invierno acostados sobre las rejillas de los tragaluces de los subtes para que les suba algo de calor", graficó.

Bergoglio instó a los católicos a hacer "un ayuno que es no una imposición, sino la necesidad de manifestar la gratitud por el amor entregado de Jesús que nos dio la Vida, y continúa dándola", explicó en su mensaje para esa campaña solidaria con el lema "Ayunar es amar".

Bergoglio insistió en que "con el acostumbramiento viene la indiferencia" hacia quienes padecen hambre y viven en las calles, por lo que interpeló: "cuántas veces sus miradas reclamadoras nos hicieron bajar las nuestras para poder seguir de largo. Sin embargo es el paisaje que nos rodea y nosotros, queramos verlo o no, formamos parte de él".

El arzobispo instó a un ayuno cuaresmal que no sea simple "cumplimiento", sino un ayuno de "privaciones a favor de los hermanos más pobres".

La Cuaresma es el tiempo litúrgico mediante el cual los cristianos se preparan para la Pascua. Dura 40 días, que comienzan con el Miércoles de Ceniza y culminan con el Domingo de Ramos, cuando se inicia la Semana Santa.

El color que visten los sacerdotes es el morado, para significar luto y penitencia, y los fieles deben dedicar este período a la reflexión, la penitencia y a conversión espiritual.

Es de práctica hacer ayuno y abstinencia el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo, pero también los viernes durante la Cuaresma. Pero estos pueden cambiarse por otros sacrificios, como son las colectas solidarias o las acciones comunitarias.

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