Bergoglio aseguró que quienes "no escuchan" quieren "dominar"

Lo hizo sin nombrar a nadie, pero sus palabras tuvieron un sentido político.

"Madre, enséñanos a escuchar", fue el lema de la 34ª peregrinación juvenil a pie a Luján. La frase fue repetida tres veces por el cardenal Jorge Bergoglio, y fue el pie que necesitaba para criticar a quienes "no escuchan" la voz del pueblo. Esa actitud, dijo, "es como querer dominar al otro o prescindir del otro".

Dijo: "Cuántas cosas cambiarían en el trabajo si nos escucháramos, en el barrio, cuántas cosas cambiarían en nuestra patria si aprendiéramos como pueblo a escucharnos. ¿Qué es lo que nos impide escuchar? Es querer imponer lo que yo siento, lo que yo creo, lo que quiero".

A pesar de que no hizo ninguna referencia concreta a nadie, las palabras de Bergoglio se interpretaron como una crítica al estilo de "confrontación permanente y casi autista", según fuentes eclesiásticas citadas por la agencia DyN.

Acerca de no escuchar, señaló: "Es como querer dominar al otro o prescindir del otro o simplemente estar tan centrado en uno mismo que no me interesa el otro. Entonces vamos como borrando al otro de mi panorama y el mundo termina en nuestra piel y no dejamos lugar para otro", dijo en la misa central de la celebración.

Como todos los años, la peregrinación a Luján fue multitudinaria. Está considerada la mayor expresión de fe popular del país, que se realiza para agradecer y pedirle a la Virgen, pero también para cumplir con las promesas. Distintas fuentes policiales de Morón coincidieron en la estimación de un millón de fieles. La Comisión Arquidiocesana de Piedad Popular prefirió no dar una cifra. "Siempre se habla de un millón o más, pero en realidad no tenemos una cifra precisa de cuántos son los que caminan. Lo cierto es, y lo comprobamos mediante un avión, que durante al menos seis horas Buenos Aires y Luján se conectan a través de una marea humana uniforme y compacta", dijo el sacerdote Pablo Malía.

Poco antes de las 7 de la mañana llegó a la plaza de Luján la "imagen cabecera" que partió el sábado al mediodía del santuario de San Cayetano, en el barrio de Liniers. Antes de salir, los peregrinos fueron bendecidos por el obispo auxiliar de Buenos Aires, monseñor Raúl Martín, quien pidió: "Que nadie se quede en el camino por no ser escuchado. Que cada uno se haga cargo del otro, porque el otro es un hermano."

Las nubes amenazaban con oscurecer un sol todavía tibio, pero el tiempo acompañó a los peregrinos en sus casi 70 kilómetros de caminata.

En Luján, la imagen fue recibida por los devotos de la Virgen con vivas a "la Madre argentina" y agitando sus pañuelos.

El gobernador bonaerense, Daniel Scioli, aprovechó para decir presente en el operativo sanitario que montó el Ministerio de Salud provincial. "Pidan que este mismo entusiasmo que inunda sus almas se contagie entre aquellos chicos de su generación que todavía no encontraron la esperanza en el futuro", dijo, hablando de los jóvenes peregrinos.

El cardenal Bergoglio, luego, hizo eje de su homilía en el lema convocante esta vez. "Cuántos problemas se ahorrarían en la vida si aprendemos a escuchar, a escucharnos (...) Escuchar a otro es detenerme un poquito en su vida, en su corazón y no pasar de largo como si no me interesara. Cómo la vida nos va acostumbrando a pasar de largo, a no interesarse en la vida del otro, en lo que el otro me quiere decir o contestarle antes de que termine de hablar."

"Si en los ambientes en que vivimos aprendiéramos a escuchar, cómo cambiarían las cosas (...) pero enseguida tendemos a contestar antes de saber qué me quiere decir -dijo, para terminar-. Tenemos miedo a escuchar."

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