Bergia rechaza cargos y también impugna al tribunal de conducta radical

El presidente de la Legislatura, Juan José Bergia, refutó la acusación que el rozismo le hizo ante el tribunal de conducta de la UCR de haber traicionado un mandato partidario y a la vez impugnó al tribunal de conducta por dependencia laboral de sus integrantes con varios legisladores que pertenecen a Convergencia Social, la línea interna que lidera Angel Rozas.

El dirigente de la lista Naranja dijo que contestó en tiempo y forma la acusación, hizo consideraciones y ofreció pruebas. A ello le sumó el pedido al tribunal para que convoque al presidente de la UCR, Luis Verdún. "Si ellos piensan juzgar mi conducta, también deberían juzgar la conducta de los demás legisladores que tampoco cumplieron el mandato", acotó.

Si bien reconoció que algunos legisladores no tuvieron la oportunidad de ingresar al recinto. "Algunos quisieron ingresar esto también hay que dejar aclarado y no lo pudieron hacer y otros no cumplieron el mandato partidario de votar por un radical", argumentó el ahora presidente de la Legislatura.

"Primero no se hicieron presentes y después se abstuvieron, entonces, también desoyeron, de manera expresa, el mandato en ambas sesiones el mando de la convención. En la segunda sesión, que quedó inconclusa para que juren los vicepresidentes primero y segundo se abstuvieron", remarcó al dar ejemplo.

Sin rumbo

Si bien el Mopar no escondió conversaciones que sus dirigentes mantuvieron con representantes del gobierno provincial las mismas se produjeron casi a la par del diálogo que mantuvieron el gobernador Jorge Capitanich y el caudillo radical Angel Rozas, en dos encuentros públicos. La UCR parecía sin rumbo, mientras aumentaba el encierro del ex gobernador radical.

"Lo que planteamos en el descargo es que nadie objetó, bajo ningún punto de vista, la reunión que tuvo el doctor Rozas con el gobernador de la provincia, lo que habla de la amplitud que tuvo esa charla con los distintos sectores del radicalismo chaqueño", acotó.

Bergia sostiene que la posición "tan intransigente del doctor Rozas fue por no entender que era otro el camino" y señaló que "cuando uno se sienta a dialogar debe ofrecer distintas alternativas como llevamos nosotros a la mesa de la convención y del partido, para que se pueda tener tres posibilidades para ir a una negociación".

Sin embargo destacó que eso se produjo omitiendo deliberadamente que la Alianza había perdido las elecciones legislativas. "No entender que la victoria era de otro partido político lo lleva a cegarse y se presenta esto como una ceguera, como otra gente interpretó que fue una ceguera en no entender que el radicalismo no es vertical como él lo plantea, que es horizontal".

"Queda claramente demostrado que íbamos camino a una intervención, porque yo ofrezco porque se lo cite al presidente del partido porque hay testimonios muy concretos de otras personas que pueden colaborar diciendo que ya se estaba pensando en el armado de una nueva lista porque íbamos camino a la intervención", añadió.

Rozas pactista

Bergia apuntó que Rozas "también desobedeció un mandato partidario y no se lo castigó, como cuando votó a favor del Pacto de Olivos (acordado entre el saliente presidente Raúl Alfonsín y el que llegaba anticipadamente al gobierno, Carlos Menem, para dar lugar a una transición más o menos ordenada en un país acosado por saqueos y una hiperinflación desbocada)".

"En su momento la convención de la UCR, hace bastante tiempo, le dio mandato a los 10 convencionales no acompañar al Pacto de Olivos y el único convencional que desoyó eso y voto a favor de ese acuerdo.

¿Por qué van a criticar nuestra conducta, mi conducta, y no se va a medir con la misma vara a los demás dirigentes que han desoído los mandatos partidarios", añadió.

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