Dos beneficiarios de la deuda del Tercer Mundo

Los llamados "fondos buitre" que ayer obtuvieron el embargo de 1,7 millones de dólares por parte de la justicia de EE.UU. son viejos conocidos de la Argentina. Tanto el fondo NML (Elliott) como el EM Limited, del magnate Kenneth Dart, iniciaron juicios al país luego de que el gobierno argentino declarara formalmente la cesación de pagos en 2001. Administran parte de los 20 mil millones de dólares en bonos defaulteados cuyos holders no aceptaron la reestructuración de la deuda en 2005. Desde esa fecha obtuvieron varias medidas favorables en los tribunales norteamericanos.
Ambos son fondos de inversión cuyo negocio central es la compra de bonos de deuda de países en riesgo o en situación de default –con especial interés en los mercados emergentes o en desarrollo– y luego litigar por la totalidad del valor de los papeles, sin aceptar canjes que representen una quita. Elliott cuenta con varios fallos a favor de los tribunales de EE.UU., varios de ellos emitidos por el juez Thomas Griesa. En septiembre de 2003 el magistrado condenó al Estado argentino a pagar u$s 595 millones al fondo EM Limited. NML pidió un embargo por u$s 172 millones sobre todos los bienes de la embajada argentina en Washington, aún sin resolución.

En marzo de 2005 el mismo fondo consiguió que Griesa embargue bonos argentinos en default por u$s 7 mil millones, en busca de frenar el canje de deuda con bonistas, medida que finalmente quedó sin efecto.

En 2009, tras la estatización de las AFJP, Griesa congeló unos u$s 1.500 millones que estaban en los fondos de las administradoras de jubilación privada. NML Capital consiguió congelar esos fondos por un corto período. 

Las aventuras financieras de Dart tuvieron mayor impacto a raíz del halo de misterio que rodea al magnate. Dart vive en las islas Caimán y desde allí comanda un imperio con presencia en varios países, que en Argentina incluye una planta que fabrica vasos para máquinas de café en Pilar.

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