Benedicto XVI recibió al arzobispo Stanovnik en Roma.

El arzobispo de Corrientes Andrés Stanovnik fue recibido por el Papa Benedicto XVI en el marco de la visita Ad-Limina que realizan los prelados argentinos a Roma.
Benedicto XVI recibió a prelados nacionales que integran el segundo de los tres grupos de obispos argentinos que visitarán al sumo Pontífice en Roma.

Los obispos argentinos participan de la visita ad límina, donde fueron instados por el Sumo Pontífice a impulsar "el espíritu de comunión y de fidelidad", a dar ejemplo de santidad para "una verdadera" renovación eclesial y a fomentar el compromiso social de los laicos católicos.

Previo a la audiencia conjunta, Benedicto XVI recibió a los obispos en forma individual, para escuchar los informes sobre la realidad socio-político-pastoral de las diócesis.

Integraron la comitiva de obispos entre otros el prelado de Corrientes y también el obispo de Resistencia, Fabriciano Sigampa, según informó el episcopado argentino.

La semana pasada ya había recibido al titular de la diócesis de Goya, Ricardo Faifer, en tanto que está previsto que dentro de algunos días reciba a otro grupo de obispos entre los que estará el prelado de Santo Tomé, Hugo Santiago.

El Papa exhortó además a encarar en forma urgente una "extensa e incisiva" acción evangelizadora, a fin de procurar una revaloración de la cristiandad.

"Es urgente llevar a cabo una extensa e incisiva acción evangelizadora que, teniendo en cuenta los valores cristianos que han configurado la historia y la cultura de su país, lleve a un renacimiento espiritual y moral de las comunidades, y de toda la sociedad", subrayó.

Benedicto XVI insistió en la necesidad de "fomentar el espíritu de comunión y de fidelidad al Magisterio, especialmente en los que tienen la misión de transmitir íntegro el mensaje del Evangelio".

Asimismo, recordó a los obispos argentinos que "la primera forma de evangelización es el testimonio de la propia vida" y les aseguró que "la santidad de vida es un don precioso que pueden ofrecer a sus comunidades en el camino de la verdadera renovación de la Iglesia".

"Hoy más que nunca la santidad es una exigencia de perenne actualidad, ya que el hombre de nuestro tiempo siente necesidad urgente de testimonio claro y atrayente de una vida coherente y ejemplar", aseveró.

El Papa consideró además que los retos de la época actual requieren "más que nunca sacerdotes virtuosos, llenos de espíritu de oración y sacrificio, con una sólida formación, y entregados al servicio de Cristo y de la Iglesia mediante el ejercicio de la caridad".

Por último, Benedicto XVI alentó a los obispos argentinos a procurar "el resurgir de un laicado maduro, que busque la santidad en sus quehaceres temporales, en plena comunión con sus pastores, y firme en su vocación apostólica de ser fermento evangélico en el mundo".

Comentá la nota