Benedicto XVI: "Es inaceptable e intolerable negar el Holocausto"

Benedicto XVI:
Lo dijo en un encuentro con líderes de la comunidad judía estadounidense. Se refirió así, sin nombrarlo, al obispo Richard Williamson, que niega el genocidio. La aclaración fue valorada, aunque un dirigente señaló que el caso "no está cerrado".
El Papa dijo ayer que "la Shoah (el Holocausto) fue un crimen contra Dios y la humanidad" y calificó de "inaceptable e intolerable" quien "entre los hombres de la Iglesia la niega o la minimiza", en una condena directa a las declaraciones negacionistas del obispo lefebvriano Richard Williamson, al que Benedicto XVI había levantado a fines de enero la excomunión.

El pontífice pidió perdón al pueblo hebreo por las injusticias sufridas en la historia. También anunció su viaje a Tierra Santa en mayo próximo. En Israel saludaron con satisfacción sus palabras.

Joseph Ratzinger habló ayer ante los líderes judíos en una de las majestuosas salas del Vaticano, la mayoría de los visitantes le dieron las gracias por sus conceptos, que parecieron superar la seria crisis entre el Vaticano y las comunidades judías de la diáspora e Israel.

La crisis tuvo su epicentro en las airadas reacciones contra el Papa en Alemania por su decisión de suspender las excomuniones a cuatro obispos consagrados por Marcel Lefebvre en 1988, uno de ellos Williamson. El obispo francés, que murió en 1991, fue el líder ultraconservador del más grande cisma de la Iglesia en el siglo XX.

Pero Abraham Foxman, miembro de la Conferencia de Presidentes de las Principales Organizaciones Judías Norteamericanas y director de la Liga Antidifamación (ADL, aseguró anoche -y después de la reunión con el Papa- que Benedicto XVI "no dijo nada" sobre la situación del obispo (Richard) Williamson. "Este capítulo no está cerrado porque si, por un lado, dice que la Iglesia está en contra de la negación del Holocausto y el antisemitismo y, por el otro lado, tiene un obispo que es un antisemita y un negador del Holocausto, entonces todavía hay un problema", sostuvo Foxman y agregó que "el Vaticano ha reparado gran parte del daño para que podamos continuar con el diálogo, pero no ha cerrado el capítulo".

"La entera humanidad sufre una profunda vergüenza por la salvaje brutalidad a vuestro pueblo durante la Shoah", había dicho el Papa ayer. Destacó que la posición de la Iglesia debe ser clara y "especialmente a quién está en la tradición de las Sagradas Escrituras".

"Este terrible capítulo de la historia no debe ser jamás olvidado", agregó Benedicto XVI, que expresó también "una ferviente plegaria" para que "la memoria de este terrible crimen refuerce nuestra determinación a sanear las heridas que por demasiado tiempo han manchado las relaciones entre cristianos y judíos".

La Iglesia "está profunda e irrevocablemente empeñada en refutar cualquier antisemitismo y continuar a construir buenas y duraderas relaciones entre nuestras comunidades". El Papa destacó que "dos milenios de historia de las relaciones entre judaísmo e Iglesia han pasado entre muchas fases diversas, algunas de las cuales son dolorosas de recordar".

Benedicto XVI pidió perdón por el comportamiento de aquellos que, en la historia, han causado tanto sufrimiento al pueblo judío.

El Papa alemán recordó cuando Juan Pablo II, junto al Muro de los Lamentos, lugar más sagrado judío, pidió en marzo de 2000 perdón a Dios "por todas las injusticias que el pueblo judío debió sufrir. Ahora hago mía su plegaria: 'Señor de nuestros padres, que elegiste a Abraham y sus descendientes para llevar tu nombre a las naciones, estamos profundamente doloridos por el comportamiento de aquellos que en la historia han causado sufrimiento a tus hijos y, en el pedir perdón, queremos empeñarnos nosotros mismos por una auténtica fraternidad con el Pueblo de la Alianza'".

El polémico episcopal inglés rebelde que originó la crisis fue destituido como director del seminario de La Reja de Argentina, hace menos de una semana. Hhasta el momento se negó a retractarse.

Los lefebvrianos, por su parte, denunciaron ayer en París una conspiración de oscuras fuerzas de izquierda y progresistas dentro del Vaticano, donde la verdad es que hay que buscar alguna de esas ánimas con la lupa, porque predominan los conservadores. Monseñor Bernard Fellay, el líder de la Fraternidad San Pío X dijo que esas fuerzas manipularon la difusión de la entrevista con las bárbaras afirmaciones del obispo Williamson en la misma fecha en que el Papa les levantó las excomuniones para arruinar el regreso de los lefebvrianos a la Iglesia.

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