Benedicto XVI advirtió a los que "trabajan para sí mismos"

El papa Benedicto XVI dijo que se sufre en la Iglesia, como en la sociedad civil, el hecho de que muchos a los que les está conferida una responsabilidad "trabajan para sí mismos y no para la comunidad", durante una misa solemne celebrada en la Basílica de San Pedro de El Vaticano.
En la ceremonia religiosa Benedicto XVI ordenó a cinco nuevos obispos, todos ellos italianos, a los que recordó en la homilía lo que el Señor pide al "siervo": fidelidad, prudencia y bondad.

Al abordar la fidelidad, el Papa afirmó: "Sabemos cómo en la sociedad civil, y no raras veces también en la Iglesia, se sufre por el hecho de que muchos de aquellos a los que les está conferida una responsabilidad, trabajan para sí mismos y no para la comunidad".

El Papa dijo que la primera característica que el Señor requiere de un siervo es la fidelidad. A él, afirmó, "se le ha dado un gran bien, que no le pertenece. La Iglesia no es nuestra Iglesia, es su Iglesia, la Iglesia de Dios".

"El siervo debe dar cuenta de cómo ha gestionado el bien que se le ha dado", exhortó a los obispos.

La segunda característica de un obispo debe ser "la prudencia que exige una razón humilde, disciplinada y vigilante", que "no se deja deslumbrar por los prejuicios, no juzga según los deseos y las pasiones, si no que busca la verdad, aunque la verdad sea incómoda".

"Prudencia significa ponerse a buscar la verdad y actuar conforme a ella", agregó en su reflexión.

En cuanto a la tercera característica, la bondad -ha dicho"presupone una comunión viva con Dios, una creciente unión con Él".

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