Una bendición presidencial histórica para Agua Negra

Las presidentas Cristina Fernández y Michelle Bachelet firmaron el protocolo adicional al Tratado de Integración que pone a la obra camino a su realización.
En las calles de Maipú, a 15 minutos de Santiago, capital de Chile, ya se veía el clima de fiesta: carteles enormes y pasacalles con las caras de Cristina Fernández y Michele Bachelet, inundaban la ciudad con la leyenda: "En Maipú hacemos historia. Bienvenidas presidentas". Y en esas calles, los chilenos sabían que iba a pasar ese día y dónde.

Fue allí donde ayer, pasado el medio día, las mandatarias de Argentina y Chile firmaron el Tratado de Maipú de Integración y Cooperación entre ambas naciones y el primero en su tipo que suscriben dos países latinoamericanos, con el objetivo de consolidar la relaciones de hermandad e impulsar una vinculación estratégica. Por eso, este tratado incluyó tres protocolos adicionales: uno para impulsar el Paso Internacional Agua Negra -entre San Juan y la IV Región- y definir el túnel que lo haga más operativo, otro para favorecer el Ferrocarril Trasandino -entre Mendoza y la II Región- y un acuerdo para facilitar la libre circulación de las personas.

Las presidentas estaban contentas y emocionadas, pero el gobernador José Luis Gioja y el intendente de la IV Región, Ricardo Cifuentes, estaban exultantes y no pudieron borrar ni un segundo las sonrisas de sus caras.

"Estoy muy feliz. El acto fue mucho mejor de lo que me hubiera podido imaginar", dijo Gioja de traje y corbata. Agregó que "esa espontaneidad de las presidentas de saludarnos con Cifuentes es un reconocimiento a todo San Juan y al pueblo de la IV Región que han trabajado mucho con sus representantes para que esto fuera posible y estos son los resultados. Sólo resta trabajar, trabajar y trabajar", dijo el gobernador al final del acto.

Su par de Chile coincidió plenamente: "Esto fue mejor de lo que hubiera imaginado cualquiera; veníamos a un acto muy formal, porque hay que cuidar cierto protocolo con dos presidentas y la verdad es que en dos oportunidades ese protocolo se rompió y eso es obra del cariño, fue por obra del cariño entre dos pueblos", dijo Cifuentes, claramente emocionado.

Las rupturas de protocolo de la que hablaban los mandatarios regionales comenzó de la mano de Fernández y Bachelet cuando antes de empezar el acto se dieron un fuerte abrazo, y después de firmar el protocolo para Agua Negra y el Tren Trasandino, ellas fueron las que llamaron a los gobernadores e intendente para darles un abrazo, acto que demoró algunos minutos de intensa emoción.

Hacia el final los que rompieron el protocolo fueron Gioja y Cifuentes que habían preparado regalos para las presidentas y sin decir agua va, las encararon y se los entregaron. Gioja le dio a Bachelet un poncho sanjuanino y Celso Jaque, gobernador de Mendoza, una caja de finísimos vinos mendocinos. Por su parte, Cifuentes le entregó a Fernández un bellísimo telar artesanal ornamental.

Luego las presidentas mostraron juntas los obsequios mientras algún sanjuanino gritaba varias veces: ¡"Vamos Agua Negra!".

"Eso resultó más bonito que si hubiera sido planificado, son las cosas que al final importan. Ahora nos queda seguir trabajando como venimos haciendo hasta ahora, con la misma fuerza, la misma sistematicidad. Hemos hecho un gran esfuerzo en dos años se lograron cosas que no se lograron en 30", dijo Cifuentes a DIARIO DE CUYO.

Respecto a Agua Negra el gobernador repitió que a principio del año que viene "se verán los primeros movimientos. Se está terminando el estudio económico del lado chileno, y del lado nuestro, el estudio técnico estará en febrero o marzo, para saber bien qué vamos a hacer", dijo.

Ambas presidentas habían mencionado la importancia de Agua Negra y del Trasandino en esta búsqueda de integración económica, cultura y social.

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