Belén: tensión y acusaciones en una asamblea de palestinos

En medio de un clima de tensión interna y mutuas acusaciones entre los diferentes grupos de influencia dentro de Fatah, el movimiento mayoritario de la Organización de Liberación de Palestina, los delegados eligieron ayer más de 2.300 representantes en la Asamblea General, renovando a las que fueron formalmente elegidas en la anterior Asamblea, 20 anos atrás.
La Asamblea, reunida en Belén, debía haber finalizado el jueves tras definir los nuevos estatutos, la nueva plataforma política y las nuevas autoridades, pero se extendió hasta ayer a la tarde cuando se eligió la dirección del partido. Los representantes de Gaza hicieron saber su voto -extraordinariamente- gracias a emails y mensajes de texto.

Hubo dos puntos en los que los delegados estuvieron de acuerdo: las proclamas contra el actual gobierno israelí por poner "palos en las ruedas" del proceso de paz y la elección de Mahmud Abbas por ovación a la jefatura del partido. Pero la Asamblea fue escenario de duras acusaciones de un sector contra otro dentro del Fatah, en la búsqueda de una estrategia de acción contra el sector más duro palestino, Hamas.

En la práctica, a pesar de consignas militantes contra Israel, el programa votado por la Asamblea formaliza y da respaldo a una línea política moderada, que brega por un acuerdo político con Israel sobre la base de "Dos Estados para dos Pueblos" y la elección de la vía política y no militar para el logro de sus metas. Todo esto, al contrario del pasado, en el que el Fatah no reconocía la existencia del Estado de Israel y bregaba por "la liberación a través de la violencia y la vía armada". La vía armada -decidió la Asamblea- quedó como un derecho natural y una opción en la medida en que fracase la vía diplomática, a diferencia del Hamas que niega todo acuerdo con Israel.

En 2007, las fuerzas de Hamas retiraron a los seguidores de Fatah en el poder con una ofensiva violenta que duró cinco días en Gaza, tras la cual Fatah y la Autoridad palestina dirigida por Mahmud Abbas quedó únicamente al mando de Cisjordania. La Asamblea de Fatah venía a dar respuesta a cómo recuperar el liderazgo y ganar las elecciones palestinas fijadas en principio para enero próximo.

En las elecciones internas, la vieja guardia de Al Fatah y la nueva generación de líderes del partido compiten para hacerse con el control de los principales órganos de decisión.

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