Beder supeditó el futuro de La Rioja al triunfo electoral del oficialismo

El oficialismo puso primera en el arranque de la campaña electoral y el jefe del Ejecutivo apeló a un discurso similar al que utiliza Néstor Kirchner. "No tendría cara para ir a buscar apoyo, si como gobierno no cumplo con la Nación", advirtió el gobernador. Además, dijo que durante la campaña ‘nos vamos a permitir disentir, pero luego debemos ser un solo equipo’.

Al estilo Néstor Kirchner, cuando dice que si el oficialismo no gana las elecciones legislativas el país regresará las díficiles épocas del 2001, el gobernador Luis Beder Herrera advirtió que "es fundamental para la Provincia" lograr que los candidatos a diputados nacionales del oficialismo, Jorge Yoma y Griselda Herrera, sean electos en los comicios del próximo 28 de junio.

"Esperemos que tengamos suerte y podamos hacerlos entrar a los dos porque es fundamental para La Rioja aportar nuestros diputados nacionales" al proyecto del Gobierno Nacional, dijo Herrera tras participar de un acto junto al secretario de Agricultura de la Nación, Carlos Cheppi.

El mandatario agregó que durante los 50 días que faltan para las elecciones legislativas "nos vamos a permitir disentir pero con altura y presentar ideas a la gente pero, a partir del 28 de junio, todos debemos ser un solo equipo para defender a La Rioja".

Luego explicó que en el contexto nacional, la Provincia representa el 0,79 del electorado nacional y, por lo tanto, "tenemos que brindar calidad y apoyo a la Nación, para que ellos nos sigan apoyando como lo hacen ahora", afirmó.

"No tendría cara para ir a buscar apoyo, si como Gobierno no cumplo con la Nación", concluyó el gobernador.

La campaña al hombro

Las primeras declaraciones del gobernador en el primer día de campaña electoral tras la formalización de las candidaturas, dan a entender que el jefe del Ejecutivo se pondrá la campaña al hombro; es decir, saldrá a respaldar abiertamente a sus candidatos y a poner en juego la imagen y la gestión de su gobierno.

Lo hace por dos razones: una, porque sabe que ni Yoma ni Griselda Herrera tienen aún la fuerza suficiente en el electorado para asegurarse un triunfo amplio que les garantice quedarse con las dos bancas en juego, la obsesión emblemática del kirchnerismo nacional.

La otra, porque sabe que la obra de gobierno es hoy la mejor campaña publicitaria posible, para dos candidatos que no pueden mostrar logros recientes con el peso electoral necesario para arrasar en las urnas, como pretende el oficialismo.

Para ganar las dos bancas, el PJ y sus aliados deben lograr el doble de votos que los conseguidos por el partido que resulte segundo. Si toda la dirigencia del peronismo trabaja para ‘traccionarle’ votos a sus candidatos a diputados nacionales, el objetivo no es descabellado.

El problema adicional es que la mayoría de los ‘caciques’ peronistas están remisos a ‘trabajar’ para Yoma y Griselda y demasiados preocupados por la ‘pelea’ interna en sus distritos. De allí que el corte de boletas sigue siendo mencionado como una posibilidad que preocupa al oficialismo.

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