Beder, la plata y el necesario kirchnerismo por conveniencia

Un diario nacional revela este lunes que en el marco de la puja interna en el justicialismo nacional, el gobernador riojano recibió una invitación para sumarse al peronismo disidente opositor al kirchnerismo. "Dame los 500 millones que necesito para la gestión y me voy donde sea", le contestó el mandatario al ‘gestor’.
Es obvio y sabido que la política es sucia porque quienes la protagonizan obran de ese modo y que, en política, no hay amores sino intereses. Pero a veces, leerlo de modo tan descarnado provoca cierto escozor, mas allá de la razonabilidad del caso.

Está claro que, con el kirchnerismo gobernando el país, los gobernadores no tienen margen para jugar a ser opositores. Ni siquiera críticos. De hecho el gobierno de Córdoba puede dar fe de lo ocurrido cuando se distanció de la Nación por el conflicto con el campo.

En ese contexto, una provincia lastimosamente dependiente de la caja nacional como La Rioja, no puede darse el lujo de actuar de modo crítico. No lo hizo con Raúl Alfonsín -mas allá de la candidatura presidencial de Carlos Menem que le significó perder un punto de la coparticipación federal que hoy es igual a mas de 700 millones de pesos mensuales-, ni lo hizo con el gobierno del débil Fernando De la Rúa ni con el aún vigente Néstor Kirchner.

Tras la derrota electoral del kirchnerismo en todo el país, el peronismo comenzó un terremoto interno. Allí, los peronistas marginados por el kirchnerismo comenzaron a reagruparse. Algunos tras el ex presidente Eduardo Duhalde, otros tras el bonaerense Francisco de Narváez y siguen los candidatos.

Es así que el peronismo disidente está intentando ahora reclutar a gobernadores disconformes con el kirchnerismo y, para eso prueba suerte en todos lados. De hecho, lo hizo con Luis Beder Herrera.

Cuenta la prensa nacional que en las últimas semanas Beder Herrera recibió llamados de referentes del PJ disidente para seducirlo con que se cruzara la vereda.

La oferta no fue rechazada de plano, sino que la razón que expuso el mandatario provincial para sostener, al menos por ahora, su lealtad a Kirchner fue nada más y nada menos que el dinero que gira la Nación a las provincias, el cual con las obras son oxigeno que necesitan los gobernadores para llevar adelante su gestión.

"Dame los 500 millones que necesito para la gestión y me voy donde sea". Así le contestó el gobernador cuando lo llamó un dirigente de peso del PJ disidente, según relató al diario porteño El Cronista Comercial un importante funcionario de la Casa Rosada, con quien Beder Herrera habló días más tarde.

El riojano hizo referencia a los fondos ‘extracoparticipación’ que este año sumaron 400 millones y llegaron vía convenio y que, para 2010, el gobernador le pidió a la Presidente que se incrementen a 500 y se aseguren en el proyecto de ley de presupuesto nacional.

Mientras tanto, los teléfonos de los gobernadores provinciales suenan a cada rato. Del otro lado de la línea se pueden encontrar con la voz de Néstor Kirchner, o alguno de sus operadores políticos, o bien con la del propio Duhalde. El caso de Beder Herrera no es el único, ya que la estrategia de seducción está a pleno de ambos lados.

Días atrás, El Cronista Comercial adelantó que Kirchner estuvo en contacto con varios gobernadores. Entre otras cosas, el patagónico busca darle celeridad a la ley de internas abiertas y seguir contando con el respaldo de los gobernadores para competir en una eventual primaria en el PJ.

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