Beazley-La Dormida - Cuatro meses después, no terminaron el gasoducto

Aún no ponen el caño que pasa por debajo del río Desaguadero. Igual, por un empalme, pasa el gas para abastecer a la provincia.
El gasoducto Beazley-La Dormida no está terminado, ya que falta conectar unos 2 kilómetros de caños de 24 pulgadas que deben cruzar por debajo del río Desaguadero en La Paz.

Sin embargo, mediante un empalme con caño de 18 pulgadas se une el sistema, lo que posibilita que se pueda inyectar 1,4 millones de metros cúbicos más por día para dar un mayor abastecimiento del fluido a Mendoza y San Juan.

La habilitación, con bombos y platillos, del gasoducto, se concretó el 7 de agosto en un acto que encabezó, en el Angel Bustelo, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Pero el 15 de agosto, este diario comprobó que los trabajos aún no estaban terminados, ya que no se había podido enterrar en el río el caño y se había efectuado un empalme con un caño sobre el curso de agua, viéndose así reducido el transporte de gas un 10 por ciento respecto de lo previsto.

En esa oportunidad, voceros de Transportadora de Gas del Norte indicaron que la empresa Víctor Contreras SA, contratista de la obra, había tenido algunos inconvenientes en la tarea pero que se esperaba solucionar este problema y lograr el empalme en los próximos siete días.

Pero hasta el momento no se han efectuado los trabajos. Ayer la empresa, en la planta compresora de La Paz, aceptó que de los 28 kilómetros que tiene esta obra se terminaron 26, aunque aclaró que se está transportando gas, desmintiendo al diputado nacional Enrique Thomas, quien había asegurado que el gasoducto no estaba en funcionamiento.

Walter Vázquez, subsecretario de Hidrocarburos, sostuvo que el gasoducto “está transportando casi 1.400.000 metros cúbicos de gas que para eso fue pensada la obra y abastecer la demanda, complementando al otro gasoducto. Hoy, con el verano, la demanda de gas es casi de la mitad”.

“El paso no está terminado pero no obstaculiza el transporte del gas -insistió el funcionario-. Lo que ocurre es que por una roca basáltica, que no se esperaba que estuviera en el lecho del río, la máquina que debe hacer esa perforación direccionada con una forma convexa para poner el caño y no alterar el cauce del río, ha tenido serios inconvenientes. Por esto, se traerá a Mendoza una máquina que está en Tucumán que tiene las características y dimensiones necesarias para romper esta roca y poder terminar la obra”, explicó Vázquez.

Al preguntársele por qué tanta demora, Vázquez respondió que fue por imprevistos. “Lamentablemente las rocas superaron a la tecnología que en ese momento contaba la empresa. El compromiso, tanto de la contratista como de la distribuidora de gas, es que hacia fines de enero estará terminada”, aseguró.

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